Sola, sin electricidad y sin agua caliente. Así se marchó Beatriz Montañez a una cabaña perdida en mitad del bosque para empezar una nueva vida hace cinco años.

La que fuera presentadora de El Intermedio en su primera etapa ha abierto a laSexta las puertas de su hogar y explica que cuando llegó a ese lugar vivió con velas y calentando cubos de agua para lavarse. Así estuvo durante un año y medio.

"Qué poco calentamos que de repente no tenga que calentar agua durante una hora, cubos y cubos, para poder lavarme con agua caliente, lo básico. Estuve un año y medio viviendo con velas, no había electricidad, había agua corriente pero no caliente. Después de un año me di cuenta de que me salía mucho más rentable instalar un equipo fotovoltaico que las velas, porque eran más de 100 euros al mes en velas", explica la periodista y escritora.

"Tenía un trabajo que todo el mundo hubiera pensado que era maravilloso y una vida que vista desde fuera podía parecer idílica, pero dentro había algo que no estaba funcionado", explica. Ahora, vive en una casa "prestada" en la que vive "mucho más feliz que en una casa de 200 metros cuadrados".

Reconoce que no puede sentirse sola porque su conexión con la naturaleza es "24 horas al día". Dedica una hora al día a cortar leña y después de comer se pone a escribir hasta las 12 de la noche.

También desvela haber sufrido momentos duros, de "fiebres muy altas". "Cuando creía que lo sabía todo y que era tan estúpida como creer que era lo suficientemente inteligente como para poder valerme sola, empecé a coger hierbajos y caí enferma grave cuatro días", recuerda.

Sí que confiesa echar de menos "el contacto con la piel de otra persona", bromeando sobre el "continuo momento duro" que vive: "Todavía soy joven y aquí no hay sexo... a no ser que te gusten mucho los árboles".