Una vez que ataca, el cáncer lo hace por igual, pero no todos somos iguales frente al cáncer. Es la conclusión del informe que ha publicado la Asociación Española Contra el Cáncer en el día mundial contra esta enfermedad.

Y es que la desigualdad se hace patente en tres ejes principales, según la comunidad en la que vives, según tu cuenta bancaria y por los recursos para investigación que se dedican a cada tipo de cáncer.

La experta divulgadora Deborah García lo explica. "Enfermar no sale gratis. Para empezar, porque un diagnóstico de cáncer trae consigo un impacto laboral y económico. El 16% de los pacientes reconocen ser más dependientes económicamente después del diagnóstico, una cifra que se eleva al 20% cuando se trata de personas de clase baja. El 16,5% de los pacientes de cáncer pagó más de 10.000 euros en gastos directos derivados de la enfermedad: gastos médicos, transporte y dietas, atención a personas dependientes... Y a esto hay que sumarle el coste oportunidad que significa la pérdida de ingresos por estar en tratamiento activo de cáncer", señala.

El nivel socioeconómico es un factor de desigualdad en el cáncer y afecta en especial a los pacientes que están en paro, son autónomos o cobran menos que el Salario Mínimo Interprofesional, una situación que viven el doble de mujeres que de hombres.

Desde la perspectiva del tipo de cáncer, en España cada año 100.000 personas son diagnosticadas con tumores cuya supervivencia es baja o está estacada, por lo que no tienen las mismas oportunidades de superar el cáncer.

3 de cada 10 pacientes no reciben la radioterapia que deberían

"En algunas provincias españolas faltan unidades de radioterapia, lo que obliga a los pacientes a realizar trayectos de varias horas para recibir su tratamiento. El acceso a los programas de detección del cáncer también es desigual según la comunidad autónoma. Y el 30% de los pacientes que deberían recibir radioterapia no la reciben. Debería haber siete u ocho aceleradores por millón de habitantes y en España hay 5,2 si se tiene en cuenta la red pública y privada", destaca García.

También desigualdades que tienen que ver con el acceso a entornos saludables, al diagnóstico precoz, a tratamientos como la atención psicológica y los cuidados paliativos y a la investigación. Los estudios indican que cerca del 50 % de los pacientes presentan malestar emocional y el 30 % necesitan atención psicológica especializada, como buena parte de las familias. En cambio, el 48% de los hospitales no dispone de personal propio que realice atención psicológica en cáncer y en un 52 % de los casos la hay pero es insuficiente.

Hoy en día, siete comunidades no han conseguido que toda su población de riesgo (50 a 69 años) tenga acceso a un programa de cribado colorrectal, y más de un tercio sigue sin actuar para regular los espacios sin humo, al que están expuestos casi la mitad de los menores de 12 años. Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Aragón, Navarra y Cantabria no han impulsado iniciativas en esta línea pese a que el tabaco es responsable de hasta un 33 % de cánceres a nivel mundial, y de hasta el 22 % de las muertes.

Respecto a cuidados paliativos, España está a la cola de las ratios recomendadas con 0,6 unidades por cada 100.000 habitantes, cuando para una adecuada atención se necesitan 2 unidades por cada 100.000 habitantes, una domiciliaria y otra hospitalaria. Los pacientes de La Rioja e Islas Canarias se llevan la peor parte: por debajo de 0,32 y 0,40 unidades. Para la asociación, la investigación es clave para aumentar la supervivencia porque impulsarla y garantizar el acceso de los pacientes a los resultados es una prioridad para la Asociación, que aspira a alcanzar el 70 % de supervivencia media para el año 2030.

La detección precoz se ha ralentizado en los últimos años

La asociación estima en 285.530 el número de casos nuevos de cáncer diagnosticados en España en el año 2021. Esto significa que de cada 100.000 personas residiendo en España, más de 600 han sido sufrido cáncer sólo en 2021. El cálculo indica que 109.589 personas murieron por cáncer en España en el año 2021. La tasa de mortalidad bruta fue 231 defunciones por cáncer por 100.000 habitantes.

Según el informe, se calcula que 48.508 personas diagnosticadas de cáncer cada año viven solas. A ellos, se suman 69.032 nuevos diagnósticos en parejas mayores de 65 años. En las últimas décadas ha crecido el número absoluto de cánceres diagnosticados en España como consecuencia del envejecimiento de la población, la exposición a factores de riesgo y el aumento de la detección precoz, que sin embargo en los últimos años se ha ralentizado, en parte por la pandemia.