"Padre o madre de uno de los padres de una persona", esta es la definición que la Real Academia Española (RAE) propone para la palabra abuelo y abuela. Sin embargo, todos sabemos que son mucho más que eso. Son las únicas personas capaces de repetirnos lo guapos que somos cada vez que los ven. Además, sus recetas ganan a las de cualquier restaurante del mundo.

Aunque el papel de los abuelos siempre ha sido muy importante, incluso en el nacimiento de la civilización romana. Una prueba de ello se encuentra en el origen de la palabra que utilizamos para denominarlos. A diferencia de la mayoría de conceptos del castellano, que se forman a través de una forma masculina, 'abuelo' se originó a raíz del femenino de un diminutivo latino.

"Lo común es que se dé la generación de un femenino a partir de un masculino", explica al otro lado del teléfono el filólogo y lingüista español José Enrique Gargallo. Incluso antiguamente las palabras 'juez' y 'profesor' eran utilizadas tanto para el masculino como para el femenino. Es decir, se hablaba de 'una profesor' y de 'una juez'. Sin embargo, con el paso del tiempo se generó un femenino analógico siguiendo el modelo de los adjetivos, que siempre han tenido una forma para cada género.

En el caso de la palabra 'abuelo', el origen fue el contrario al habitual: el masculino derivó del femenino. 'Abuelos' nació del latín vulgar 'aviola', cuya traducción en castellano es abuelita, según señala el diccionario etimológico castellano e hispánico de Joan Coromines y explica Gargallo.

Este hecho tan curioso se debe a que las abuelas de hace 2.500 años jugaron un papel esencial en la transmisión de la lengua. "Por eso hablamos de lenguas maternas y no paternas, tanto las madres como las abuelas han difundido siempre el lenguaje", indica el filólogo.

El origen de la palabra 'abuelos' en otros idiomas

El castellano no es la única lengua en la que la palabra 'abuelos' tiene un origen curioso. En francés y el inglés, esta palabra esconde una bonita connotación.

Grands-parents y grandparents son las dos palabras que utilizan en estos idiomas para denominar a los más mayores. En este sentido, Gargallo explica que, en ambos casos, los dos conceptos simbolizan "una especie de magnificación de la paternidad" . Mientras tanto, en italiano, las palabras 'nonno' y 'nonna' provienen del latín vulgar de nonnus-nonna, que se traduce como anciano o cuidador de niños.

Sin salir de nuestras fronteras, el origen de la palabra abuelo y abuela también esconde un significado mayor. En el catalán, particularmente en las Islas Baleares, se utilizan las palabras padrí-padrina para denominar a los abuelos, que se debe a la función de los abuelos como padrinos de sus nietos, explica el filólogo.

Misma celebración, diferentes fechas

Además de ocupar todos los telediarios del país cuando, por estas fechas, se dan las vacaciones escolares y tienen que quedarse al cuidado de sus nietos, los abuelos también son protagonistas cada 26 de julio en nuestro país desde 1998.

En España la fecha guarda relación con la cultura cristiana. Según esta religión, los padres de la Virgen María, Santa Ana y San Joaquín, y por tanto abuelos de Jesús, habrían nacido el 26 de julio. Sin embargo, cada país dedica una jornada diferente a esta celebración. Por ejemplo, en Bolivia se celebra el 22 de agosto mientras que en Chile lo hacen el 15 de julio.

Argentina, por su parte, distingue entre el Día del abuelo y de la abuela, celebrándose uno a mediados de agosto y el otro a mitad de noviembre. Lo mismo ocurre en Polonia, donde conmemoran el 21 de enero el Día de la Abuela y el 22 de enero el del abuelo.

Sin embargo, la ONU establece el 1 octubre como el Día Internacional de las Personas Mayores. Dicha organización propone dedicar la jornada a recordar las importantes aportaciones que hacen los mayores a la sociedad y "crear conciencia sobre las oportunidades y los desafíos del envejecimiento en el mundo actual".