LAS REGULACIONES SE COBRAN OTRA VÍCTIMA
La gran primera víctima de las normativas de Bruselas es nada más y nada menos que uno de los coches europeos más baratos, aunque ya tiene relevo
El eléctrico más barato desaparece del mapa tras renovarse y la razón es tan simple como brutal. Aun así, su relevo ya está listo.

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Que un coche se renueve a fondo y luego te digan que está sentenciado suena a broma, pero es exactamente lo que le ha pasado al Dacia Spring. A finales de 2025 la marca le metió una actualización seria a su eléctrico más barato, ese que todo el mundo compra porque cuesta poco y se mueve bien por ciudad, y ahora resulta que todo ese trabajo ha sido para nada.
El motivo está en Bruselas y en los aranceles que han puesto a los coches eléctricos fabricados fuera de la Unión Europea, porque el Spring se hace en China y eso lo ha convertido en un problema comercial de primera magnitud.

El Spring muere, pero su heredero ya tiene nombre
Renault no ha esperado a que la factura de los aranceles se vuelva insostenible, así que ha movido ficha rápido y ha puesto nombre oficial al sustituto del Spring. Se llamará Dacia Evader, aunque ese nombre podría cambiar antes del lanzamiento, y se fabricará en la planta eslovena de Novo Mesto a partir de 2027 usando la misma plataforma del Renault Twingo E-Tech. Vamos, que comparten base técnica, motor y arquitectura, pero Dacia va a recortar todo lo que no sea estrictamente necesario para bajarte el precio.
La estrategia es tan clara como efectiva, porque fabricar en Europa les permite esquivar los aranceles y reducir costes logísticos sin renunciar a una plataforma moderna. El Evader usará la AmpR Small del Twingo, pero olvídate de pantallas enormes, acabados refinados o concesiones estéticas innecesarias. Aquí mandan los mandos físicos, los plásticos duros, una gama de colores limitadísima y un equipamiento simplificado al máximo para que el precio baje todo lo posible.
El objetivo es venderlo por debajo del Twingo E-Tech, que en España cuesta 24.900 euros, y meterse en la franja de los 18.000-20.000 euros antes de ayudas. Esa cifra es clave para competir con los chinos que están llegando (BYD Dolphin Surf, Leapmotor T03, Dongfeng Box) y con otros europeos asequibles como el Citroën ë-C3 o el futuro Volkswagen ID.1.

Autonomía realista y cero pretensiones de grandeza
Si buscas un coche para hacer Madrid-Barcelona, este no es tu candidato. El nuevo Dacia va a jugar en cifras realistas para uso urbano, con unos 225-230 kilómetros homologados que en ciudad podrían estirarse algo más si conduces con cabeza. No es un eléctrico pensado para viajes largos, pero sí para cubrir el día a día sin dramas ni sustos de autonomía, y eso es exactamente lo que su público necesita.
Dacia sabe perfectamente dónde está su mercado, y no va a intentar vender humo con cifras infladas o prestaciones que luego no se cumplen. Este coche será práctico, sencillo y barato, porque es lo que funciona en su segmento y lo que la gente espera de la marca. Total, que, si necesitas un segundo coche para moverte por la ciudad o buscas algo eléctrico sin arruinarte, el Evader podría ser la opción más sensata del mercado cuando llegue en 2027.
La autonomía no será espectacular, pero será real, y eso en un mercado lleno de promesas exageradas tiene su valor. Además, la carga rápida estará presente para que puedas recuperar batería en poco tiempo cuando te haga falta, aunque los detalles técnicos definitivos aún están por confirmar.
En cualquier caso, lo que necesitamos justo son alternativas baratas, pues opciones costosas y lujosas ya tenemos. Y nadie mejor que Dacia para ofrecer eso.

Volvo, MINI y hasta MG han hecho lo mismo
Renault no está solo en esto de escapar de los aranceles chinos, porque prácticamente todas las marcas con producción allí han tenido que moverse rápido, y Volvo trasladó parte de la fabricación del EX30 a Bélgica para evitar un arancel que puede llegar al 45,3% entre tasa base y recargo por subsidios, mientras que BMW anunció una inversión millonaria para producir el MINI Cooper eléctrico y el Aceman en su planta de Oxford a partir de este año.
Stellantis compró parte de Leapmotor y ha llevado el ensamblaje del T03 a Polonia para que el coche eléctrico esquive las barreras aduaneras, y MG está buscando ubicación en Europa para su propia fábrica mientras refuerza su oferta de híbridos y gasolina. Hasta la china Chery ha cerrado un acuerdo para usar la antigua planta de Nissan en Barcelona y hacer el ensamblaje final en España, convirtiendo así sus coches en productos europeos a ojos de Bruselas.
Todo esto demuestra que los aranceles han obligado a la industria a reorganizarse a marchas forzadas, porque nadie quiere asumir sobrecostes de ese calibre. El Spring se despide mejor de lo que llegó, pero su sustituto viene con los deberes hechos y la estrategia clara para plantar cara a lo que se viene en el mercado eléctrico asequible.
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