DE LA VERSIÓN DE ACCESO A LAS MÁS DEPORTIVAS
¿No te convence el eléctrico? El Volkswagen Polo de combustión llama por última vez
La llegada del ID.Polo es inminente. Mientras tanto, el coche de gasolina sigue disponible. Las difererentes opciones de la gama aún vigente.

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El eléctrico es prácticamente una realidad. A poco de su lanzamiento, abre un capítulo nuevo en la estrategia de movilidad sostenible para el fabricante alemán, apuntando a un precio de momento inédito para este tipo de propulsión en la marca, y prometiendo eficiencia, niveles de personalización y espacio interior, entre otros atributos. Pero puede que los eléctricos aún no te convenzan. Entonces entra en juego lo que podríamos considerar un último tren al Polo...

...Al Volkswagen Polo tal como lo conocemos, como siempre nos ha interpelado, con olor a combustible, desde aquellos años setenta, cuando se oficializó como compacto popular sobre la base del Audi 50, hasta la fecha. Hasta la fecha… Aquí, la clave de la cuestión. Es que, tras el cese de su producción española en 2024, siguió su curso importación mediante y ahora sus horas están contadas, pero no terminadas.
No hay futuro en la casa de Wolfsburgo para el desarrollo de coches pequeños con motores térmicos, por lo cual este es el momento para apuntar a un Polito de combustión desde fábrica: sujeto a financiación, la firma alemana lo está anunciando a un valor de 16.900 euros, siempre y cuando se trate del nivel de acceso Match con motor TSI –el de gasolina– de un litro de cilindrada y 80 caballos que se mandan a las ruedas delanteras ejecutando la caja manual de cinco velocidades.
El Polo de combustión: ¿cuánto cuesta ir por lo mejor a modo de despedida?
El precio es tentador, pero, dado que hablamos de uno de esos casos que suelo denominar ahora o nunca, también lo es ir por todo y considerar el Polo GTI 2.0 con 207 CV. El dilema se hace presente: un Polo por el valor mencionado y priorizando el consumo contenido en 5,1 litros a los 100 km recorridos o la versión más deportiva más allá de los 30.000 euros, en el cual, lógico, el consumo se dispara a unos 6,7 l/100 km. Lo interesante de la gama del Polo aún vigente es que está conformada de una manera tal que evita los extremos…

Si el presupuesto no da para tanto, no desestimes al Polo R-Line de 95 CV, que conserva el carácter y las ganas de hacer ruido, así también como esos cinco litros y algo más del acabado Match –repite la fórmula 1.0 TSI– por poco más de 24.000 euros. Y he aquí un segundo dilema, porque, de los dos R-Line, es el de 116 CV el que eleva la vara del espíritu del alto rendimiento intrínseco del tradicional tope de gama. Y lo hace aumentando el consumo levemente, hasta los 5,5 litros, pero para llegar a él, Volkswagen pide unos 4.000 euros más.
Lleve el Volkswagen Polo de gasolina las tres icónicas siglas –que dicho sea de paso estirarán su vida en en la versión más deportiva del ID.Polo– o la emblemática R, tendrás tracción delantera, eso sí.
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