Lavar zapatillas, en concreto lavar las zapatillas blancas suele ser un suplicio. Uno las compra enamorado de ese color radiante, pero al poco tiempo se da cuenta de que hay que poner bastante atención a su mantenimiento para que duren bonitas.

Igual pasa con las Converse, con todas las zapatillas de tela en general: son ideales para el verano, pero necesitas conocer estos trucos de limpieza que vamos a explicarte para lucirlas como nuevas.

La mayoría de las veces recurrimos a la lavadora para lavar las zapatillas, aunque no todos los fabricantes los recomiendan. Según el material, el calzado se puede estropear. Ten en cuenta que, en la lavadora, la zapatilla está con mucha agua y es sometida a fuertes movimientos durante la fase de centrifugado.

Cómo lavar las zapatillas deportivas en la lavadora

Veamos la forma de hacerlo de la manera más segura posible para las zapatillas que admitan el lavado en lavadora.

1. Quita los cordones de las zapatillas y frota cualquier exceso de barro o suciedad de la superficie con un cepillo de dientes viejo o un cepillo de alambre. De este modo, la lavadora podrá limpiar mejor los restos de suciedad de las zapatillas.

2. Lo ideal es poner las zapatillas y sus cordones dentro de una bolsa de lavado y colocarla en el tambor de la lavadora. Esto evitará que las zapatillas queden atrapadas en el interior del tambor, especialmente entre la junta de goma de la puerta.

3. Para reducir el ruido de las zapatillas al golpear contra el tambor, introduce unas toallas en el tambor junto con las zapatillas.

4. Lava las zapatillas con agua fría para evitar que los colores se aclaren y se destiñan. Además, utiliza un detergente especial para color.

Lavar zapatillas de tela o lona en la lavadora

Las zapatillas de tela estilo Victoria son quizás de las más problemáticas a la hora de lavar en la lavadora porque los pegamentos son delicados y en los centrifugados los tejidos sufren.

Para asegurar que no se rompen, sigue los pasos anteriores y asegúrate de poner un programa para prendas delicadas y que la temperatura no sea superior a 30º. Es recomendable que incluso esté por debajo para garantizar una limpieza óptima. Sécalas al aire en posición horizontal sin exponerlas a los rayos del sol.

Cómo lavar a mano las zapatillas blancas

1. Como siempre, lo primero será quitar los cordones y las plantillas para lavarlos por separado

2. Haremos una mezcla jabonosa de agua tibia con detergente de lavar la ropa.

3. Aplicamos la mezcla con un paño o un cepillo de cerdas suaves.

4. Con un paño limpio y húmedo quitamos el exceso de jabón y la suciedad.

5. Los cordones los podemos lavar a mano con agua y detergente. También los podemos lavar en la lavadora dentro de una bolsa de lavado. Si están muy sucios siempre está la lejía, pero ten en cuenta que a la larga puede amarillear el tejido.

6. Lava las plantillas a mano para evitar que se deshagan. Una de las mejores maneras de hacerlo es con un cepillo de dientes, agua y jabón. Recuerda no meterlas de nuevo en las zapatillas hasta que estén completamente secas.

7. Seca también las zapatillas al aire, pero no al sol.

Blanquear las zapatillas con sal gruesa

1. Retirar los cordones y las plantillas si son extraíbles

2. Limpiar las zapatillas con un cepillo

2. Echa sal gruesa sobre las manchas que hayan quedado y dájala durante un par de horas

3. Elimina con un poco de agua el exceso de sal y asegúrate de que las manchas han desaparecido de tus zapatillas blancas.

4. Dejar secar al aire las zapatillas blancas

5. Puedes limpiar las suelas de caucho y goma con una goma de borrar

¿Se pueden secar las zapatillas en la secadora?

Después de lavar las zapatillas, sobre todo si lo acabamos de hacer en la lavadora, es muy tentador meterlas directamente en la secadora. Sin embargo, los expertos lo desaconsejan porque el calor de la secadora puede dañar considerablemente las zapatillas al derretir el pegamento, dejándolas muy vulnerables a la rotura. Ya sabes: lo mejor es no secar las zapatillas en la secadora.

Es mejor secar las zapatillas al aire libre, siempre que no llueva. De este modo, las zapatillas se secarán en la forma correcta para que sigan siendo cómodas de llevar.