"Una siesta de café"
Todo lo que tienes que saber sobre el 'coffee nap', la técnica que combina café y siesta que ayuda a mejorar la productividad
Los detalles "La evidencia experimental muestra que los 'coffee naps' pueden mejorar de forma puntual la alerta, el tiempo de reacción y el rendimiento en tareas monótonas, especialmente en situaciones de somnolencia", explica a laSexta la Dra. María José Martínez de la Sociedad Española del Sueño.

Mucho se ha hablado de los beneficios de echarse un siesta corta y de las consecuencias que puede tener, por contra, para nuestro descanso nocturo hacer una siesta larga. La ciencia avanza y surgen nuevas técnicas o estrategias que pueden ayudarnos a rendir mejor o a tener una mayor productividad, una palabra tan manida en estos tiempos que corren de prisas e inmediatez, como es la llamada 'Coffee Naps'.
Tal como nos explica a laSexta.com la Dra. María José Martínez, coordinadora del grupo de trabajo de Cronobiología de laSociedad Española del Sueño (SES), el término 'coffee nap' o 'caffeine nap' hace referencia a una estrategia que consiste en tomar una dosis moderada de cafeína justo antes de una siesta corta, normalmente de 15–20 minutos".
La idea no es que el café ayude a dormir, aclara la doctora, "sino aprovechar el tiempo que tarda la cafeína en hacer efecto para que, al despertar, coincidan dos fenómenos: la reducción de la presión de sueño gracias a la siesta y el inicio del efecto estimulante de la cafeína".
En determinadas circunstancias, esta estrategia de tomarnos un café justo antes de dormir ese tiempo tiene beneficios en nuestra productividad y rendimiento posterior: "La evidencia experimental muestra que los 'coffee naps' pueden mejorar de forma puntual la alerta, el tiempo de reacción y el rendimiento en tareas monótonas, especialmente en situaciones de somnolencia", asiente la experta.
La explicación es porque "durante la siesta se reduce la acumulación de adenosina (la sustancia que genera sensación de sueño) y, al despertar, la cafeína empieza a bloquear sus receptores". Ahora bien, es importante saber que "no es una estrategia para dormir mejor, sino para estar más despierto después".
Es cierto que es esta estrategia o estos 'coffee naps' no está pensada para el día a día de la mayoría de la población que tiene ritmos y rutinas que hacen imposible, siquiera, que nos echemos una siesta corta. Por lo que esta técnica tiene sentido, sobre todo, en situaciones concretas.
Por ejemplo, y como enumera Martínez, en trabajadores a turnos, conductores profesionales, personal sanitario, personas con privación puntual de sueño o quienes teletrabajan y pueden permitirse una siesta breve.
"Los estudios que apoyan su uso son pequeños y controlados, centrados en rendimiento y vigilancia, no en salud a largo plazo. Por eso hablamos de una herramienta puntual, no de una recomendación generalizada", puntualiza.
El beneficio de la siesta corta
Ha sido el debate de los últimos años, quizá décadas: ¿Qué dicen los expertos realmente de los beneficios o no de la siesta? Desde hace algunos años, ya hay un consenso claro y así nos lo explica la doctora Martínez.
"Una siesta corta, de entre 10 y 20 minutos, y en algunas personas hasta 30 minutos, tomada a primera hora de la tarde, suele ser beneficiosa: mejora el estado de ánimo, la atención y la sensación de energía sin afectar negativamente al sueño nocturno".
Por contra, aclara la doctora, "el problema aparece con siestas largas o tardías, que reducen la presión de sueño y pueden dificultar conciliarlo por la noche". Por tanto, el mensaje es claro y contundente: "La siesta breve y temprana es compatible con un buen descanso nocturno; la siesta larga y tardía, no tanto", concluye.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.