En España, más del 50% de los hombres mayores de 60 años tiene hiperplasia benigna de próstata (HBP), un tumor o crecimiento benigno del tejido prostático que provoca determinados síntomas urinarios. Es una enfermedad totalmente benigna, muy, muy común en los hombres cuyo factor más importante es la edad.

Tal como explica y detalla a laSexta.com el Dr. David Vázquez Alba, del área de Urología funcional del Hospital Universitario Puerta de Hierro (Majadahonda, Madrid) "se trata de un crecimiento del tejido prostático, favorecido por la acción de la hormona masculina testosterona, que se produce de forma fisiológica a partir de los 40 años, que actúa dificultando o impidiendo el correcto vaciado vesical".

"Como consecuencia de este crecimiento que obstruye la uretra, la persona puede desarrollar síntomas urinarios", añade este doctor, también experto en Cirugía Mínimamente Invasiva de la HBP. Es por tanto así, tal como expone la Asociación Española de Urología (AEU), una de las enfermedades más frecuentes entre los varones a partir de los 50 años que aumenta de manera progresiva con la edad.

La hiperplasia benigna de próstata es una de las enfermedades más frecuentes entre los varones a partir de los 50 años que aumenta de manera progresiva con la edad

Por ello, es fundamental "concienciar a la población masculina que, igual que la mujer va periódicamente al ginecólogo, los hombres a partir de los 45-50 años, o ante la aparición de síntomas urinarios, tienen que ir periódicamente al especialista en urología para una revisión", afirma el doctor Vázquez.

También debemos aclarar e informar, ya que en ocasiones, hay cierta confusión o desinformación, que "claramente, la hiperplasia benigna de próstata no está asociada al desarrollo de cáncer de próstata", afirma contundente el doctor.

Pero sí, añade, "es muy importante el seguimiento periódico del hombre con hiperplasia benigna de próstata -dentro de este crecimiento fisiológico y benigno de la próstata- ya que puede haber algún clon celular que degenere hacia el cáncer de próstata, pero de forma independiente a la hiperplasia".

Síntomas de la hiperplasia benigna de próstata

Haciendo un símil, podríamos decir que la próstata es similar a una naranja que rodea a toda la uretra. "La parte central o gajos de la naranja es donde se desarrolla la hiperplasia benigna de próstata y en la parte periférica o cáscara, es donde aparece el cáncer de próstata", explica el doctor Vázquez.

Ese crecimiento de la próstata hacia el interior, puede obstruir la uretra y dificultar el vaciado vesical y como consecuencia aparecer síntomas urinarios como:

  • Disminución del flujo urinario.
  • Dificultad miccional.
  • Aumento de la frecuencia miccional diurna y nocturna.
  • Sensación de vaciado vesical incompleto.
  • Molestias al orinar, etc.

Sin embargo, debemos aclarar que estos síntomas son inespecíficos, es decir, que también pueden aparecer en otras enfermedades del aparato urinario como el cáncer de vejiga, el cáncer de próstata, las litiasis, las infecciones, etc.

Por eso, es importante acudir al especialista en urología, ante su aparición, para que realice una evaluación exhaustiva, con el fin -indica el profesional- "de poder estudiar y establecer el diagnóstico diferencial entre los síntomas derivados de la propia hiperplasia benigna y de los que pueden aparecer en otras patologías".

También es importante valorar, en el caso de que sea hiperplasia benigna de próstata, la necesidad de instaurar tratamiento para mejorar y tratar los síntomas. Porque los tratamientos serán siempre personalizados en base a los síntomas y características de la HBP que tenga cada paciente.

De no tratar esta enfermedad cuando se presenta una sintomatología florida y un deterioro en mayor o menor grado de la calidad de vida del paciente, puede ser motivo de múltiples consecuencias tales como las siguientes:

Según enumera el doctor, "infecciones urinarias de repetición; litiasis urinaria; insuficiencia renal crónica hasta el extremo de precisar diálisis o fracaso vesical por deterioro del músculo detrusor, no recuperable, quedando como secuelas vejiga hipocontráctiles, incapaces de vaciarse y siendo necesario el uso de sonda vesical permanente pese al tratamiento médico o quirúrgico de la próstata".

Cómo mejorar los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata

Como hemos comentado anteriormente, el tratamiento debe ser individualizado y escalonado: "La necesidad de tratamiento así como la elección de la técnica más adecuada para el tratamiento de la HPB debe hacerse teniendo en cuenta múltiples factores del paciente y siempre de forma escalonada", afirma el doctor Vázquez.

1. Tratamiento farmacológico

En primer lugar, "el tratamiento se inicia con el uso de determinados fármacos que actúan relajando la uretra prostática, aliviando el grado de obstrucción y mejorando el vaciado vesical", indica el urólogo y cirujano.

Los fármacos que se aplican son los llamados alfa-bloqueantes, los fármacos inhibidores de la 5-alfareductasa o los inhibidores de la 5-fosfodiesterasa, o bien la combinación de estos fármacos entre sí.

El tratamiento de la hiperplasia benigna se inicia con el uso de fármacos que actúan relajando la uretra prostática, aliviando el grado de obstrucción y mejorando el vaciado vesical

Dr. David Vázquez, urólogo

2. Tratamiento quirúrgico

Y en segundo lugar, en las ocasiones y en los casos en los que el tratamiento farmacológico falla o existen criterios absolutos de cirugía como la insuficiencia renal, retenciones urinarias, infecciones, etc. o criterios relativos como la no tolerancia al tratamiento médico, se recomienda subir al siguiente escalón terapéutico que es el tratamiento quirúrgico.

"Existe la falsa creencia de que el tratamiento quirúrgico de la próstata debe realizarse cuando la próstata está muy aumentada de tamaño, y esto es totalmente falso, porque el tamaño de la próstata no está en relación con el grado de obstrucción de la orina. Por tanto, próstatas muy voluminosas pueden no dar clínica miccional, mientras que próstatas pequeñas se pueden comportar como muy obstructivas, siendo necesario su tratamiento. El tamaño prostático es importante a la hora de la elección de la técnica quirúrgica más adecuada", explica.

En la actualidad, existen diversas técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas para el tratamiento quirúrgico de la próstata y que debemos de aplicar a cada paciente en función de la edad, de las enfermedades asociadas y del tamaño prostático.

"Estas técnicas van desde las menos agresivas como la ablación prostática con Etanol y el stent uretral a las técnicas mínimamente invasivas como la clásica resección de próstata con bipolar (gold standard), la vaporización de la próstata con láser KTP, la vapor-resección o enucleación de la próstata con láser Tulio, la enucleación de la próstata con láser Holmium, la clásica cirugía abierta del adenoma de próstata o la mínimamente invasiva como laparoscópica asistida por robot Davinci para próstata muy voluminosas", señala el especialista.

Por otro lado, y para finalizar, a estas técnicas hemos de añadir "otras técnicas mínimamente invasivas de reciente aparición y que presentan una baja tasa de complicaciones como la incontinencia urinaria, preservando la eyaculación y no alterando la esfera sexual como el Rezüm o el Aquabeam", concluye el doctor.