Más de 6 millones de personas en España sufren incontinencia urinaria (pérdida involuntaria de orina), un problema infradiagnosticado -ya que muchos pacientes no consultan- que sí tiene tratamiento y solución. En algunos casos, incluso, la remisión de la incontinencia puede llegar a ser total.

Sin embargo, es importante visibilizar este problema y que haya una mayor concienciación sobre él porque "la incontinencia no hay que sufrirla sino que se puede tratar y solucionar. Lo importante es consultar con los especialistas", afirma a laSexta.com el Dr. David Carracedo Calvo, especialista del Servicio de Urología del Hospital Universitario Rey Juan Carlos (Móstoles, Comunidad de Madrid).

Según añade este experto, la incontinencia urinaria consiste en la pérdida involuntaria de orina, lo cual la convierte en un importante problema higiénico y social para quienes lo sufren. "Es una enfermedad funcional ya que no afecta a la supervivencia pero sí a la calidad de vida del paciente. De hecho, en ocasiones, muchas personas dejan de salir a la calle, dejan de relacionarse con sus seres queridos y corren el riesgo de aislarse y de que aparezcan problemas como la soledad, la ansiedad o la depresión. Por ello, es tan importante consultarlo y por supuesto, tratarlo".

A pesar de que "en España entre 6-7 millones de personas padecen incontinencia urinaria, es una enfermedad infradiagnosticada porque no todos los pacientes la consultan", explica el experto. Y esto puede ser debido a varios motivos.

Por un lado, porque en muchas ocasiones, la incontinencia sigue siendo aún un tema tabú: a veces ni siquiera los familiares de la persona saben que lo tienen, con lo cual la persona se lo guarda para ella e intenta sobrellevarlo como puede; y por otro lado, por un tema cultural: durante muchos años, especialmente en las mujeres, se ha visto como algo normal, como que a partir de cierta edad es normal tener pérdidas de orina y por ello no se demanda ayuda, no acuden a consulta.

No obstante, y gracias a las acciones de concienciación que se llevan a cabo desde las diferentes asociaciones y hospitales, todo esto está cambiando. Es importante acudir al especialista cuando la incontinencia es frecuente y va mermando poco a poco, la calidad de vida. Además, explica el experto, "en personas mayores, está demostrado que la incontinencia se asocia con otros problemas médicos como un mayor riesgo de caídas o de rupturas".

A nivel institucional, no podemos olvidar el gasto social que supone esta enfermedad: "se estima que en la Seguridad Social gastamos unos 300 millones al año solo en absorbentes para la incontinencia urinaria Si somos capaces de solucionar el problema, habría también un ahorro importante en el sistema", sostiene el doctor.

Causas y tipos de incontinencia urinaria

Dentro de esta afección, existen varios tipos. Las más comunes: incontinencia urinaria de esfuerzo, de urgencia y mixta.

1. Incontinencia urinaria de esfuerzo

Ocurre después de un esfuerzo como toser, coger peso, reírse, saltar, hacer ejercicio físico, etc. Es la más frecuente de todas, representando entre el 10 y el 40% de los pacientes , según expone este informe sobre incontinencia urinaria del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz.

"Se produce por un daño crónico sobre el suelo pélvico y suele aparecer por tanto como causa de embarazos, partos, tos crónica -que provoca el tabaquismo- obesidad o por practicar ejercicios de alto impacto como por ejemplo, saltadores o corredores: estos deportistas son más propensos a tener incontinencia de esfuerzo por ese daño producido en su sueño pélvico", explica el doctor Carracedo.

2. Incontinencia urinaria de urgencia

Ocurre hasta en el 7% de los pacientes -según dicho informe- y se define como un "deseo irrefrenable y urgente de ir a orinar y antes de llegar al baño, es cuando se produce el escape. No te da tiempo a llegar al baño", sostiene el experto.

Este tipo de incontinencia -explica- suele estar más asociado a la edad, sobre todo en las mujeres; a una la obstrucción crónica que produce la próstata según pasan los años, en los hombres, y a otros factores como por ejemplo, el prolapso de los órganos pélvicos o a las infecciones de orina de repetición.

3. Incontinencia urinaria mixta

Es una combinación de ambos tipos de incontinencia y representa entre el 7 y el 25% de los pacientes.

Cómo tratar y prevenir la incontinencia urinaria

Para el tratamiento de la incontinencia se suele aplicar un tratamiento escalonado. Primero, explica el doctor, "comenzamos por medidas más conservadoras como cambios en el estilo de vida: evitar sustancias excitantes (alcohol, tabaco, cafeína), intentar bajar de peso, abandonar el tabaco y rehabilitar el suelo pélvico". Porque como ya contamos, fortalecer el suelo pélvico también es cosa de hombres.

En el caso de que esto no sea suficiente -añade el especialista- "se optan, por ejemplo, en el caso de la incontinencia de esfuerzo, por diversas técnicas quirúrgicas con el empleo de mallas suburetrales, agentes abultantes o esfínter urinario artificial, tanto masculino como femenino; y en el caso de la incontinencia de urgencia se optan por diversas técnicas para el tratamiento de los pacientes refractarios a tratamiento farmacológico".

"La incontinencia no hay que sufrirla, no es una enfermedad que tengamos que padecer sí o sí porque tiene solución: si acudes a tu especialista, se pueden ofrecer soluciones y tratamientos hasta el punto de corregirla por completo”, asegura.

Por otro lado, a la pregunta de si podemos o no prevenir este problema, la respuesta es clara: "podemos y debemos prevenirla", sostiene el experto. Llevar un estilo de vida saludable es clave para prevenir la incontinencia urinaria.

Así, es importante evitar el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad ya que favorecen la incontinencia urinaria de esfuerzo y por otro lado, reducir el consumo de sustancias irritantes o estimulantes como el alcohol, la cafeína, la teína o el tabaco ya que empeoran la incontinencia urinaria de urgencia. También, es de gran ayuda realizar una ingesta hídrica adecuada evitando la deshidratación o el consumo excesivo de líquidos.

En determinados momentos como el embarazo, parto y postparto es fundamental fortalecer el suelo pélvico. En el embarazo, explica el doctor, para que el momento del parto esté en las mejores condiciones posibles; pero también durante el parto, se puede hacer prevención: "es importante evitar partos traumáticos, con desgarros o partos instrumentales, porque pueden favorecer el desarrollo posterior de una incontinencia de esfuerzo. Por último, es fundamental también, en el postparto, hacer fisioterapia de fortalecimiento del suelo pélvico".