OURENSE
La increíble historia del Puente Romano de Ourense: siglos de derrumbes, reformas y un legado único
Viajamos a Galicia, concretamente hasta Ourense, para conocer la historia de su Puente Romano.

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Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Ourense, donde encontramos un gran número de monumentos, construcciones y rincones de ensueño. Un claro ejemplo lo encontramos, precisamente, en su Puente Romano. También conocido como Puente Mayor, está situado sobre el río Miño y fue construido en el siglo I d.C. dentro de un ramal de la Vía Nova o Vía XVIII.
Cabe destacar que ha sido reconstruido en diversas ocasiones. De hecho, la obra actual es del siglo XVII, puesto que se realizó, aproximadamente, sobre el año 1660. En su interior se ha comprobado la existencia de diversos paramentos del puente original romano. Destaca por tener un arco central con una luz superior a 35 metros, una de las mayores de las realizadas en piedra.
No podemos dejar de hacer hincapié en la importancia de la situación estratégica de este Puente romano, puesto que fue utilizado como nudo de comunicaciones. Esto provocó que, durante los siglos posteriores, aumentara, por lo que esta construcción contribuyó al desarrollo de la ciudad.
Puente romano de Ourense, a través de su historia

Para comenzar, debemos saber que el antiguo puente romano fue construido como parte de la vía que unía Bracara con Lucus, a buen seguro durante la época de Augusto. Todo ello basándose en ciertos paralelismos con el puente de Mérida. Más allá de esta similitud, parece que no existe evidencia histórica, arqueológica o epigráfica que respalde esta datación.
Durante el siglo XII, el arco principal del puente cedió, por lo que dio lugar a un gran número de reparaciones y derrumbes que no se vieron finalizados hasta el siglo XVII. Dirigida por Melchor de Velasco Agüero, la reforma final dio al puente el aspecto que conocemos en la actualidad, siendo medieval y dejando atrás el aspecto romano.
Es importante destacar que un estudio de la estructura interna del puente, llevado a cabo a través de sondeos en los años 60 del pasado siglo, determinó la existencia de paramentos verticales de un antiguo puente en la estructura de la obra actual. Se estima que esos paramentos, precisamente, son del puente original romano.
Se dice que, antiguamente, una estatua de lo más valiosa se encontraba situada en el hueco del pilar central del puente. Este hueco es mucho más visible si se observa desde el puente del Camiño Río Miño. No podemos dejar de destacar que, durante varios años y hasta mediados del siglo XIX, el arco central del Puente Viejo fue el de más luz del país.
Además, la apertura de la carretera Villacastín-Vigo, provocó el derribo de la torre existente en el puente que aparece en el escudo de Ourense. Junto a la Capilla de los Remedios, en abril de 1961 fue declarado monumento histórico-artístico. El paso del tiempo ha hecho posible que el Puente romano se haya convertido en uno de los símbolos más reconocibles de Ourense.
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