PUENTES
4 puentes con historias difíciles de creer
Los puentes son estructuras que salvan distancias y elementos naturales pero algunos, además, tienen historias como poco sorprendentes.

Publicidad
Hay puentes famosos por su antigüedad, otros por su belleza o por su estructura y algunos más por las historias y leyendas que los envuelven; a continuación repasamos hasta 4 puentes que resultan especialmente sorprendentes por su historia, por su ubicación exacta o por su propia construcción, tan sorprendentes que se trata de historias difíciles de creer (¿quién creería que se empezó a construir un puente de madrugada por deseo de un rey que tomó tal decisión siguiendo el consejo de los astrólogos?):
Puente de Carlos en Praga

Este famoso puente cruza el río Moldava y debe su fama a su propia construcción, que empezó el 9 de julio de 1257 a las 5.31 de la mañana ¿por qué? Porque la secuencia de esa fecha fue la que dieron los astrólogos a Carlos IV cuando él les preguntó por el momento más favorable para levantar el puente.
Ponte Vecchio, en Italia

Este puente es, si cabe, más famoso aún que el Puente de Carlos y cuenta su propia leyenda, una leyenda por lo demás muy real: en agosto de 1944 los alemanes destruyeron todos los puentes de Florencia salvo éste (hasta ahí la información exacta pero ¿por qué el Ponte Vecchio se salvó? Ahí llega la leyenda que tal vez sea cierta o tal vez no: se dice que fue Hitler quien dio órdenes directas para que el Ponte Vecchio no fuera destruido).
Bridge of No Return, entre Corea del Norte y del Sur

Este puente está en la zona desmilitarizada que separa Corea del Norte de Corea del Sur y su historia es terrible: durante los intercambios de prisioneros posteriores a la guerra de Corea se daba, a quienes llegaban hasta este puente, la oportunidad de elegir entre regresar al norte o quedarse en el sur, el drama era que se trataba de una decisión definitiva, sin vuelta atrás.
Pont du Gard

Este puente era en realidad un acueducto construido por los romanos y que funcionó como tal hasta el S.VI; en realidad se trata de una de las obras de ingeniería más notables del mundo porque no se trataba solo le levantar un puente o un acueducto sino una estructura que soportara, además, las crecidas del río Gardon. ¿Lo que más sorprende todavía hoy? Sus casi 50 metros de altura y sus tres niveles de arcos.
Publicidad






