LA BRUJA HAEDA

El bosque encantado de León protegido por una bruja que está considerado como el mejor conservado de España

España es un país de folclore y leyendas. Un claro ejemplo de ello reside en el que se considera como el bosque mejor conservado de España, situado en León. Donde cuentan que vagaba una vieja bruja que dejó de lado su maldad a costa de su vida.

Faedo de Ciñera

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La Cordillera Cantábrica es una región repleta de paisajes imponentes que cumplen los sueños de cualquier aficionado al senderismo. Sin embargo, existe una zona muy concreta que destaca por encima de las demás. Un bosque encantado donde las leyendas y la magia hacen acto de presencia a cada paso que se da.

Se trata del Faedo de Ciñera, en la localidad de Ciñera de Gordón, León. Desde este pueblo comienza el conocido como Paseo del Faedo que lleva al bosque en cuestión. El cual, además de su folclore, fue catalogado en 2007 por el Ministerio de Medio Ambiente como el Bosque Mejor Conservado de España. Un título que se relaciona directamente con el misterioso pasado que lo envuelve.

Y es que cuenta la leyenda que allí vivía la bruja Haeda. Sus poderes llegaron a raíz de un pacto con el mismísimo Diablo, que la obligaba a utilizar su magia exclusivamente para hacer el mal. Si se negaba, la muerte la alcanzaría en tan solo tres días.

No obstante, en el Faedo de Ciñera también habitaba una pareja con nueve niños. Vivían de la tierra y sobrevivían al gélido frío del invierno escondiéndose en una de las cuevas del lugar. Pero hubo un invierno más complicado de lo habitual y la nieve impidió a la familia refugiarse en esta cueva. Momento en el que la bruja de Haeda incumplió su infernal pacto.

Gracias a sus poderes, ninguno de los niños pereció a causa del frío. La bruja prendió fuego a las rocas de la montaña para que se pudieran cobijar en el calor de una hoguera. Sin embargo, el Diablo descubrió lo que había hecho y la bruja envejeció rápidamente.

En el tercer día, justo antes de su muerte, gastó sus últimas fuerzas en llenar el bosque de piedras con las que se podía prender una hoguera. De este modo, lo convirtió en un refugio para el invierno, llenando de familias el valle. La bruja se marchó a morir al bosque de hayas y, desde entonces, protege a todos aquellos que se aventuran por este sendero.

Y es precisamente estas hayas de hasta 30 metros de altura las que convierten el Faedo de Ciñera en un punto emblemático de la geografía leonesa. Uno de los árboles que lo conforman se remonta a 500 años atrás; se llama Fagus y es uno de los más importantes en todo el país.

Arroyos, desfiladeros, piscinas naturales... Recorrer este bosque es una experiencia en la que cada vez que se avanza, se descubre un nuevo secreto. Un lugar en el que se puede conectar con la naturaleza y dejarse empapar por una brujería que, a contrario de lo que el Diablo esperaba, sirvió para llenar de bondad cada rincón.

El inicio de la ruta está a poco más de media hora del centro de León y se ha convertido en uno de los enclaves favoritos para todos aquellos que buscan huir del caos de la ciudad y así respirar el aire puro de la montaña. Ideal para una escapada de fin de semana con niños, quienes, como dice la leyenda, estarán amparados por la bruja Haeda.

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