Intervención en laSexta Xplica
Habla el médico que denunció la manipulación de las listas de espera: "Fue humillante que Ayuso hablara de esa forma soez"
Luis Alberto Martos ha contado en laSexta Xplica cómo se enteró de que se estaban "maquillando" las listas de espera. "Como podía ser un fallo informático, incluso reinicié el ordenador pero me volvió a salir lo mismo", ha señalado.

Luis Alberto Martos, doctor del Hospital Ramón y Cajal, se dio cuenta de que entre el 28 de febrero y el 14 de marzo de 2025 se manipularon listas de espera que afectaron a la situación de 57 pacientes, lo que denunció, algo que ha explicado en la Sexta Xplica cómo ocurrió.
"Realizando la programación quirúrgica mensual, uno recurre a la lista de cada cirujano. Yo soy muy preciso en mi trabajo, tengo un control muy intenso de mis pacientes y recordaba que tenía algún paciente al que le había dado una prioridad por la situación clínica. Cuando reviso el programa informático, veo que ha desaparecido. Esos pacientes que están marcados con un círculo rojo para diferenciarlos de la prioridad tres, que es la prioridad normal, que son 180 días", ha indicado.
Así, el médico ha señalado que "como podía ser un fallo informático" incluso apagó el ordenador y lo reinició, pero le volvió a salir lo mismo. "Volví a encontrar que no había esa lista y pregunté a otros compañeros. Al preguntar a otros compañeros, me corroboraron que a ellos también les había pasado. Y fue cuando a partir de ese momento inicié unas denuncias por el conducto reglamentario a mi jefe de servicio, a la dirección Médica y luego a la gerencia del hospital", ha subrayado.
Tras los ataques recibidos, el médico denunciante ha expresado que nadie se ha disculpado con él. "Yo me quedé completamente asombrado de escuchar primero a la consejera cómo decía que yo había realizado los cambios para trabajar menos, que demostraba no conocer cómo es el trabajo de un profesional, porque a mí me da igual operar ocho normales que ocho preferentes, ha manifestado, a lo que ha añadido que "el tono ordinario de la presidenta de la comunidad, hablando de forma soez como lo hizo" le pareció "humillante, al intentar desplazar toda la irritación que pueden sentir las personas" hacia su denuncia, "que era totalmente legítima".