En Salvados
Rufián entra en el debate "incómodo" para la izquierda de la "seguridad": "Si la gente siente que no está segura, llega Abascal y se lo come todo"
Rufián defiende que la izquierda debe hablar de seguridad aunque España sea un país seguro y advierte de las consecuencias electorales de ignorar la percepción de inseguridad de parte de la población.

"El sentimiento hoy es más fuerte que la verdad". Gabriel Rufián entra así en uno de los debates que considera más incómodos para la izquierda: el de la seguridad. El portavoz de ERC defiende que la izquierda debe abordar también la percepción de inseguridad de una parte de la población porque, si no lo hace, deja ese espacio a la derecha.
"Yo creo que se tiene que hablar de inseguridad y de seguridad", sostiene Rufián. Su argumento parte de una idea: aunque una persona viva en un entorno objetivamente seguro, si tiene una percepción de inseguridad debe poder sentir que la izquierda también se preocupa por ella. "Y, si no lo hacemos, la persona que tiene la sensación de inseguridad solo va a escuchar a la derecha porque va a ser la única que va a hablar de esto".
En este debate que plantea Salvados dentro de su experimento televisivo y sociológico, Gonzo coloca a Rufián detrás de un falso espejo para que pueda escuchar, sin ser visto, a un grupo de cinco ciudadanos de distintas edades y sensibilidades dentro del espacio progresista. El objetivo es comprobar qué grado de aceptación tienen realmente algunas de las ideas y estrategias de la izquierda entre los ciudadanos.
En este caso, el grupo debate sobre una intervención en la que se defiende que la izquierda debe hablar de seguridad. Las opiniones son diferentes: mientras algunos consideran que existen barrios en los que hay problemas concretos de inseguridad que deben abordarse, otros cuestionan que determinados casos se conviertan en una problemática general y creen que la izquierda no debería asumir ese marco.
También aparecen otras formas de entender qué significa vivir con inseguridad. Una de los participantes apunta a la vivienda, el empleo o la precariedad como elementos que pueden generar una sensación de vida insegura, mientras otros ponen el foco en situaciones concretas de determinados barrios.
Rufián reconoce parte de esos argumentos, pero insiste en la necesidad de que la izquierda no ignore la percepción de inseguridad. "Si la gente siente que no está segura, pues llega Abascal y se lo come todo", afirma.