Caso Francisca Cadenas

Bea de Vicente, sobre los vecinos detenidos en el caso Francisca: "Es muy probable que cuando el hijo llamó preguntando si estaba su madre, ella estuviera viva, maniatada y amordazada"

El contexto Los detenidos vivían a escasos metros de la casa de la víctima, en la que todavía viven sus hijos y su marido, en Hornachos (Badajoz). Precisamente, el día de la desaparición, los familiares preguntaron por la localidad para saber si alguien sabía dónde estaba Francisca. Una de las casas donde preguntaron fue la de los vecinos detenidos.

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La abogada y criminóloga Bea de Vicente ha hecho hincapié este lunes en Más Vale Tarde en un "detalle sórdido" en el caso de Francisca Cadenas, desaparecida en 2017 en Hornachos (Badajoz) y cuyos restos fueron hallados el pasado miércoles en casa de los hermanos Julián y Manuel González.

Los detenidos vivían a escasos metros de la casa de la víctima, en la que todavía viven sus hijos y su marido, en Hornachos (Badajoz). Francisca fue vista por última vez ese día sobre las 23:00 horas, cuando salió de su casa para entregarle a unos amigos de la familia a su hija pequeña, de la que se había estado haciendo cargo durante la tarde. Desde entonces, no se la volvió a ver más. Su desaparición ocurrió en un trayecto de apenas 50 metros.

De hecho, el día de la desaparición, la familia preguntó por la localidad para saber si alguien sabía dónde estaba Francisca. Según ha indicado Bea de Vicente, "con todos los datos que se están recabando, es muy probable que cuando el hijo de Francisca llamó a aquella casa preguntando por a ver si estaba su madre, su madre estuviera viva, maniatada y amordazada".

'Lolo', el hermano mayor, tendría una coartada para el día de la desaparición ya que estaba cuidando a su padre en el hospital. Aunque ante esto, Bea de Vicente apunta: "Al parecer volvió a las dos horas de estar en el hospital, así que no se descarta que pudieran haber participado los dos y que la muerte de esta pobre mujer haya sido agónica".

Así, la abogada explica que ambos se podrían enfrentar a una "pena permanente revisable si se acredita que hubo agresión sexual". "Parece que el cuerpo de cintura para abajo faltaba la ropa", ha apuntado.

Nueve años después del crimen, De Vicente ha reconocido que "no es fácil" establecer cómo ocurrió todo ni cuándo fue la hora de la muerte. "Cuando han pasado nueve años los restos no tienen esos niveles de deshidratación o de rigidez que tiene un cadáver más reciente", ha comentado la criminóloga, aunque ha apuntado que "seguro que van a poder establecer entre una fecha y otra".

Además, según se ha podido conocer estos días, la UCO colocó micrófonos en la casa de los hermanos y también en sus coches, lo que ha revelado la fijación que ambos tenían con sus "zonas íntimas" o que llevaban su cartel de desaparecida en el coche.

Estas grabaciones, ha recordado De Vicente, se llevaron a cabo gracias a una reforma. "En 2015 hubo una reforma muy interesante en España que permitió las escuchas ambientales y a los malos se les olvida", ha apuntado.

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