Análisis
Carlos E. Cué, sobre el caso Leire: "Nadie cambió un fiscal ni alteró una prueba, como sí se hizo en Kitchen"
Carlos E. Cué defiende en La Roca que las gestiones impulsadas por Leire Díez para denunciar una supuesta trama de policías, jueces y fiscales contra el Gobierno no tuvieron consecuencias prácticas sobre investigaciones judiciales, fiscales ni pruebas, pese a los contactos mantenidos.

El periodista Carlos E. Cué explica de manera rápida, sencilla y resumida las claves del caso Leire Díez en La Roca y afirma que las actuaciones atribuidas a su persona y a su entorno no llegaron a traducirse en cambios efectivos en investigaciones judiciales o actuaciones de la Fiscalía, pese a los intentos de difundir una supuesta trama contra el Gobierno.
Durante su intervención, Cué afirma que Díez y el empresario Javier Pérez Dolset llevaban años tratando de difundir sus denuncias en distintos ámbitos. "Intentaban vender ese pescado podrido en todas partes, en el periódico, en el periodismo, en las fiscalías, en cualquiera", señala.
"Hay un momento en que hay gente que empieza a hacerle caso", afirma, algo que ocurrió "justo después de los cinco días en los que Sánchez se encierra". Ahí "empieza a hacerle caso Santos Cerdán".
Cué asegura que las tesis defendidas por Díez giraban en torno a la existencia de "un gran complot" integrado por policías, jueces y fiscales contra la izquierda o contra el Gobierno y que empezó a "intentar convencer a mucha gente" de que ese "gran complot" existía.
Sin embargo, el periodista subraya que, a su juicio, las reuniones y contactos mantenidos no tuvieron consecuencias prácticas sobre procedimientos judiciales o investigaciones. "Nadie cambió un fiscal, nadie alteró una prueba", asegura.
En su análisis, compara el caso con la denominada operación Kitchen, investigada judicialmente por el presunto uso de recursos públicos para obtener información del extesorero del PP Luis Bárcenas.
Cué también destaca que no existe constancia de que se utilizaran efectivos policiales para manipular pruebas, antes de recordar que el caso Kitchen fue especialmente grave porque, según dice, "tenían el Gobierno" y llegaron a emplearse decenas de agentes.
El periodista concluye que, con la información conocida hasta ahora, no se ha acreditado ninguna actuación de ese tipo relacionada con el caso de Leire Díez "que sepamos". Eso sí, admite que "si sale es un escándalo". "Pero no ha pasado", zanja.