El 2 de diciembre de 2001 un vecino de Sabadell encontró el cadáver de Helena Jubany en un solar. La joven tenía unas misteriosas quemaduras en su cuerpo y solo llevaba puesta la ropa interior. En lo alto de una azotea encontraron el resto de sus prendas dobladas.

A pesar de que inicialmente se contempló la posibilidad del suicidio, la autopsia desveló que Helena Jubany había ingerido grandes dosis de benzodiacepinas, algo que le habría provocado un sueño profundo, o un coma, haciendo imposible que se desplazara ella sola hasta la azotea.

Un juzgado de Sabadell reabrió la investigación en mayo para que la Policía analizara el disco duro del ordenador de Helena Jubany en busca de pruebas para resolver el crimen. El juez ha citado a declarar como investigado al autor de un correo enviado a la víctima y ha pedido un informe caligráfico sobre varios anónimos que recibió.

Equipo de Investigación recordó el caso en un programa de 2020 que laSexta ha vuelto a emitir este viernes.

Dos meses y medio antes de morir, Helena Jubany encuentra en la puerta de su casa una horchata, bebida que le gustaba mucho, unos cruasanes de chocolate y un escrito anónimo. "Sorpresa. Pasábamos por aquí y hemos dicho, 'a ver helena qué se cuenta'. Somos??? A comérselo todo", decía la nota.

22 días después, Helena recibe un segundo anónimo escrito con dos letras diferentes. En esa ocasión va acompañado con un zumo de melocotón. "Helena, antes que ninguna otra cosa, esperamos que te tomes esto con el mismo sentido del humor que nosotros. A la tercera te destaparemos el misterio. Es muy seguro que te rías, nos gustaría mucho volver a coincidir en una excursión, ya hablaremos", afirmaba el texto.

Helena se bebe el zumo en la biblioteca donde trabaja y le sienta mal, de hecho, no puede conducir para volver a su casa y la llevan con unos amigos.

El episodio del zumo y los interrogantes sobre la muerte de Helena atraen la atención de un periodista, Yago García, que hace su trabajo de fin de carrera sobre el suceso. García explica que la joven lleva el zumo de melocotón a unos laboratorios para que lo analicen. "Los resultados dan positivo en benzodiacepinas, un fármaco tranquilizante que se usa para dormir, aunque no se sabe cuánta concentración había", relata.

En el segundo anónimo destacan unas siglas: UES, Unión Excursionista de Sabadell, la firma que deja el autor o autores del inquietante juego. Helena Jubany comienza a investigar quién o quiénes podían estar detrás del juego de los anónimos y del zumo adulterado.

Los montañeros de Sabadell son amantes de la naturaleza como Helena. Diez meses antes de morir, la joven se une a un grupo para conocer gente conocido como la Sección Natura. Entre ellos podrían estar las personas que dejan el anónimo y el zumo en su puerta.

Por otro lado, Equipo de Investigación accedió a las conversaciones de Helena Jubany con un internauta que se hizo pasar por ella seis meses antes de su muerte. Puedes ver el momento en el vídeo que se incluye a continuación.

*El contenido al que hace referencia la información forma parte de un programa de Equipo de Investigación de 2020 que laSexta ha vuelto a emitir este viernes.