Tensos momentos

Equipo de Investigación, testigo de las peleas entre gorrillas que siembran el pánico entre la población: "¡Se están dando puñetazos!"

Los detalles Durante la grabación del programa, los reporteros presencian las discusiones entre aquellos que se han hecho con el control de los aparcamientos. Además, vecinos y trabajadores denuncian el miedo que sufren.

Pelea entre gorrillas

Nos desplazamos a Valencia, donde los gorrillas han tomado el control de aparcamientos de zonas concurridas, como el Hospital La Fe. Allí, hablamos con Sergio, quien trabaja como aparcacoches en las inmediaciones del hospital. El hombre cuenta que terminó trabajando como gorrilla porque se vio "en la calle" y con esto consigue "dinero al momento".

El barrio se blinda por las tardes. En un centro de salud, cierran la puerta y solo abren a quienes tocan el timbre para una visita médica. Incluso reconocen que tienen un "botón del pánico" que han tenido que "tocar varias veces". Durante la grabación, presenciamos un enfrentamiento entre dos aparcacoches: "¡Se están peleando! ¡Se están pegando a puñetazos!". En ese momento, llega la Policía para poner fin a la pela.

En Sevilla, los aparcacoches ocupan las calles. Una de ellas llega incluso a amenazarnos en un parking público cercano a un tanatorio: "¡Deja de grabar, que te parto la cámara!". Otro indica que "cada uno tiene su territorio" y que "se respeta" el de los otros.

Una gorrilla de Sevilla
Una gorrilla de Sevilla, a Equipo de Investigación: "¡Deja de grabar, que te parto la cámara!"

Un policía local nos acompaña para mostrarnos cómo se distribuyen allí. "Hay personas que son conflictivas, que se pelean entre ellos...", señala, a lo que añade "Ellos tienen su zona, que es la que controlan y se suelen respetar, pero si llegara alguno, ya entre ellos mismos se pelean".

Los aparcacoches buscan los lugares donde hay más movimiento de vehículos y más posibilidades de conseguir una propina, como los hospitales, las estaciones de tren, las calles del centro, las zonas comerciales y los barrios residenciales. Las disputas entre aparcacoches han quedado grabadas en distintos barrios de Sevilla, tal y como se puede ver en el vídeo principal que acompaña a la noticia.

Enfrentamiento en plena grabación

Mientras hablamos con uno de ellos, aparece una gorrilla y ambos protagonizan una pelea en plena grabación: "Me están entrevistando y no puedes venir aquí a querer quitarme los huecos que tenemos", señala el hombre, a lo que la mujer le responde: "¡Me voy a poner donde me salga del co**!".

En mitad de la discusión, llega un vecino quien nos pregunta si somos de la televisión, y al decirle que de laSexta, nos responde: "Pues a ver si os los lleváis allí y les dais trabajo". "Estoy hasta la pol** ya. Todos los días se pelean a guantazos", expresa.

En el barrio de Nervión, la Policía señala a un gorrilla "bastante violento" que tiene "más de 23 denuncias en los últimos meses". ·"No acepta un 'no' como respuesta", señala un agente. Sin embargo, al acercarnos a hablar con él, asegura que es "del Ayuntamiento" , que trabaja "como aparcacoches" y que él nunca pide nada. "Yo no tengo malas formas con nadie...", declara, tras lo que dice que es él el amenazado.

En Ferrol, A Coruña, encontramos a David, quien trabaja como aparcacoches en un aparcamiento de El Ferrol, aunque conoce bien otros lugares de la ciudad donde también se dedican a esta actividad. "Yo estaba en el hospital, pero hubo puñaladas y pincharon a un amigo al que quitaron el bazo", cuenta, subrayando que el motivo fue "el dinero". "Hace por lo menos un año que yo no piso por allí", añade David.

En ese momento, nos trasladamos al aparcamiento del hospital, donde un hombre cuenta que se lleva el 10% del resto de gorrillas y que de uno en concreto se lleva el 50%. Tras ello, una usuaria del hospital denuncia el "miedo" que hay ante la presencia de aparcacoches. "El otro día, uno subió a la habitación donde está mi madre y se metió en el cuarto de baño a llenar una botella de agua", denuncia.

Las representantes sindicales del hospital también denuncian amenazas a los trabajadores. "Un caso que nos contó una compañera es de una gorrilla que le pidió dinero y como le dijo que no, le tiró una lata", indica Marta Fernández, delegada del CIG-SAÚDE.

Uno de los gorrillas del aparcamiento reconoce que "puede pasar que se rayen coches". "La calle es la calle. En un segundo puede pasar. Vosotros estáis aquí y en el tiempo que llamas de tejo sin cámara", expresa.

Algunos ayuntamientos han adoptado medidas más restrictivas contra los gorrillas. En Murcia, una ordenanza permite a la Policía Local intervenir el dinero obtenido por esta actividad. Allí, un equipo de agentes de paisano se dedica a vigilar esta actividad. Sin embargo, a pesar de las multas y la vigilancia policial, los aparcacoches siguen presentes en las calles.

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