Araceli Rivera es enfermera de Atención Primaria y en los 33 años que lleva ejerciendo, la pandemia ha sido una de las etapas más duras desde lo profesional y lo emocional, por lo que ha supuesto cuidar a las personas y querer proteger a las familias al mismo tiempo. Son muchas las historias que le han marcado en estos meses, pero especialmente recuerda una sedación en domicilio porque no hubo tiempo de explicarle a la familia lo que estaba ocurriendo y por qué.

Aunque insiste en que la población conoce el trabajo que han hecho, porque han estado en la calle, en los domicilios, en el centro de salud, cree que el trabajo de las enfermeras "pasa desapercibido porque no es un gran hospital, ni una UCI, ni las maquinas, son tus manos y tus habilidades". Además, durante la entrevista cuenta que las han llamado "vacunadoras" o "rastreadoras", como una manera de invisibilizarlas y de no reconocerles el liderazgo.

El contundente mensaje de una enfermera de UCI a los políticos

"No podemos tener una economía si nos estamos muriendo", ha aseverado la sanitaria del Hospital 12 de Octubre de Madrid, que reconoce en su entrevista con Andrea Ropero que su propia vida personal se ha visto afectada por su trabajo.