Entrevista de Andrea Ropero
Una agente medioambiental denuncia la precariedad ante la nueva temporada de incendios: "Hemos empezado en peores condiciones que en 2025"
Sara Mateos, agente medioambiental que participó en el operativo para el incendio de Las Médulas, expresa su preocupación ante la nueva temporada, donde "se ha invertido más dinero, pero se ha hecho menos prevención".

Castilla y León ya se encuentra inmersa en la nueva temporada de incendios forestales con el recuerdo todavía reciente del devastador verano de 2025. Andrea Ropero se ha trasladado hasta la zona cero del fuego que arrasó las Médulas, la mina de oro más grande del imperio romano y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Allí ha conversado con Sara Mateos, agente medioambiental que participó en el operativo antiincendios del pasado año en León. "Era terror, una sensación de no creerte lo que estaba pasando, que se estaba desmontando nuestra provincia", comenta Sara, que asegura que entonces "no veíamos el final".
"Pasamos miedo personas que llevan 30 años en el operativo", afirma Sara, que explica que nunca se habían enfrentado a una situación como aquella: "Todos en algún momento nos despedimos de nuestra familia".
En su opinión, "ha fallado lo primero la prevención", al estar gestionado el monte bajo un modelo obsoleto "en el que lo único que se busca es la rentabilidad". De hecho, señala que en este momento "estamos empezando en peores condiciones que en la campaña de 2025".
Más dinero, menos prevención
En este sentido, apunta que "se ha invertido más dinero, pero se ha hecho menos prevención" y "el operativo está todavía más diezmado que el año pasado": "Aquí tenemos comarcas forestales del tamaño de Vizcaya y Guipúzcoa juntas que tienen una docena de personas para atender incendios", afirma.
La agente medioambiental apunta que también desde el punto de vista económico "cuesta mucho más apagar que prevenir", ya que mientras una hectárea de prevención vale 3.000 euros, una de extinción son 20.000.
Ante esta situación, asegura que "este tipo de incendios han venido para quedarse y no tenemos infraestructura forestal", en la que "no se ha invertido".
Trabajo precario y cada vez menos experimentado
Sara también denuncia la precariedad de su sector: "Tú imagínate que te haces una maratón durante 12 o 14 horas con 40 de fiebre, a 65 grados de temperatura, con una mochila de 20 kilos y respirando humo constantemente por 1.200 euros".
Unas condiciones bajo las que "no puedes tener un proyecto de vida" y que está llevando a que este trabajo se convierta en algo temporal "donde gente sin experiencia de repente le plantan en un incendio de sexta generación".
Por todo ello, Sara cree que este verano nos jugamos "la vida, tanto de los ciudadanos como de los trabajadores del operativo".