Causa por calumnias contra el expolítico
Mouliaá niega que quisiera huir de la Justicia y asegura ser víctima de "una persecución" por sus acusaciones sobre Errejón
Los detalles La actriz estaba citada la semana pasada por tercera vez ante el juez Arturo Zamarriego, aunque no acudió al juzgado alegando que estaba trabajando en Emiratos Árabes.

Resumen IA supervisado
La actriz Elisa Mouliaá ha negado ante el juez Arturo Zamarriego haber calumniado al exportavoz de Sumar, Íñigo Errejón, quien la demandó por afirmar que él extorsionó a testigos en un caso de agresión sexual en su contra. Mouliaá aseguró que no pretendía evadir la justicia, pese a faltar a tres citaciones previas, alegando motivos de salud y trabajo. Finalmente, se presentó voluntariamente en el juzgado, cancelando un contrato laboral, y lamentó el "trato desproporcionado" que ha recibido. La defensa de Errejón ha solicitado comparecencias quincenales para Mouliaá debido a su supuesta obstrucción procesal.
* Resumen supervisado por periodistas.
La actriz Elisa Mouliaá ha negado ante el juez Arturo Zamarriego que quisiera calumniar al exportavoz de Sumar Íñigo Errejón, que presentó una querella contra ella por haber dicho que él extorsionó a testigos en la causa en la que el político está acusado de agredirla sexualmente.
Igualmente Mouliaá ha asegurado que no tenía intención de sustraerse a la actuación judicial del magistrado, que ordenó la semana pasada su detención tras no comparecer el día 15 por tercera vez para declarar en esta causa. La actriz alegó en las dos primeras ocasiones que estaba de baja y que no debía coincidir con Íñigo Errejón en el Juzgado y en la tercera citación, el día 15, comunicó que estaba trabajando en Emiratos Árabes. Finalmente, Elisa Mouliaá se ha presentado voluntariamente en la mañana de este miércoles en el Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid para declarar por la querella por supuestas calumnias a Errejón, cuya abogada ha pedido al juez que la obligue a comparecer cada quince días en la sede judicial al considerar que ha tenido una actitud de obstrucción a la Justicia.
A su salida de la sede de los juzgados de Madrid Elisa Mouliaá ha explicado que ha decidido acudir "de forma voluntaria", para lo cual ha dicho que ha tenido que cancelar un contrato de trabajo, y ha lamentado el, a su juicio, "trato tan desproporcionado" que ha sufrido tras acreditar una baja médica y un viaje de trabajo y ha insistido en que nunca quiso obstruir la acción de la justicia. "Al fin y al cabo esta querella es por haber puesto dos tuits en los que acusaba a Errejón de haber amañado la declaración de dos testigos" -en la causa por la supuesta agresión sexual- porque en ese momento yo pensaba que fue así", ha manifestado. Y ha abundado: "Vi un vídeo de la declaración de un testigo diciendo que había estado hablando con Errejón y que le había preguntado cuál era el plan". No obstante, ha reconocido que se pudo haber confundido.
Mouliaá ha asegurado que está siendo víctima de "una persecución" por haber denunciado "a una persona con poder" y ha aclarado en referencia a Errejón: "Yo no he destrozado la carrera de nadie, él dimitió antes de que yo hablara por unas denuncias previas y lo único que he hecho ha sido proteger a las mujeres y hacer el bien común por deber moral". Por ello ha insistido en que es objeto de una investigación a su juicio desproporcionada. "Es un castigo a la víctima por haber denunciado al sistema y a un poderoso, lo que supone la domesticación al final de las mujeres para que no denuncien a sus acosadores, para que nos quedemos en casa calladas, para que tengamos miedo y para que no salgamos a la palestra", ha dicho. "Y no me he presentado hasta hoy como no se ha presentado tampoco el novio de Ayuso, al que le han aplazado la declaración más de cuatro veces", ha puesto como ejemplo. En todo caso ha dicho que ha pedido disculpas al juez por no haber comparecido los días en los que fue citada.
Según trasladan fuentes jurídica a laSexta, la representación de Iñigo Errejón, que ejerce la acusación particular, ha pedido que se le impongan como medidas comparecencias quincenales en el juzgado para asegurar su presencia en el procedimiento para futuras notificaciones personales y citaciones, dada su "evidente actitud obstructiva procesal y el riesgo de que vuelva a no comparecer a próximos llamamientos procesales".