Habla de su lucha
Víctor de Cea, quien entrevistó a Maricarmen hace dos años: "Me enseñó todos los pagos que había hecho, las pruebas de que estaba en su hogar"
El periodista de laSexta habló con Maricarmen en junio de 2024. En ese momento, la mujer le dijo que se iba a quedar en la vivienda "hasta el final". "Siempre nos recibió con el contrato sobre la mesa", ha subrayado.

Víctor de Cea, el periodista de laSexta que entrevistó a Maricarmen en junio de 2024, ha contado en Al Rojo Vivo cómo fue aquella conversación. "En ese momento, no tenía una orden de desahucio encima de la mesa, sino que lo que tenía era esa intención que tenía Urbagestión de que se marchara de su casa, y ella decía que no se iba a marchar y que se iba a quedar allí hasta el final", ha señalado el periodista.
"No me muevo de mi casa porque esos señores de Urbagestión son propietarios del piso, pero ellos no tienen potestad para echarme de la casa. A mí quien tiene que decirme que me marche en mi casa será un juez, pero como yo espero que la ley actúe como debe de actuar, pues seguiré viviendo en esta casa", expresó entonces la mujer, quien destacó que llevaba 68 años viviendo en el piso. "Aquí murieron mi padre y mi madre, murieron en la casa, y yo aquí tengo todos mis recuerdos", expresó Maricarmen.
Tras recordar estas declaraciones, el periodista de laSexta ha destacado "un detalle" de aquel día. "Siempre que nos recibió --yo la vi tres veces-- lo hizo con el contrato encima de la mesa; era su obsesión, ese contrato que tenía lo guardaba como oro en paño. Y recuerdo que al terminar la entrevista me llamó, recorrimos juntos ese pasillo, nos llevó hasta un pequeño despacho que tenía en la casa y sacó un archivador enorme e iba enseñando cada una de las facturas, cada uno de los pagos que ella había hecho, y ella insistía en que ahí estaban todas las pruebas de que esa había sido su casa, había sido su hogar", ha manifestado Víctor de Cea, al tiempo que ha declarado que esa "era una forma de reivindicar que no se quería ir, que llevaba 70 años allí viviendo".
En lo referente a Urbagestión, el periodista ha contado que la mujer octogenaria le dijo que "en ningún momento querían negociar". "Solo tuvo una comunicación con ellos en la que le pedían esos más de 2.000 euros, ella les dice que tenía una pensión de 1.400 y que no puede pagar más de 600, y la respuesta que dan es una cantidad que también supera la pensión que ella ganaba, por lo que ella se lo tomaba un poco como si se estuvieran riendo de ella. Ella decía: 'Si les he dicho cuánto gano, ¿cómo me pueden pedir esta cantidad?", ha recordado.
Dos años más tarde, en septiembre de 2026, la mujer declaró que estaba "en el penúltimo peldaño". "No me queda más que uno para subir y descifrar cuál va a ser mi vida de ahora en adelante. No me han ofrecido vivienda, no me han ofrecido nada. No debo nada a Urbagestión, ni los conozco, ni los he visto, ni han tenido la educación de llamar por teléfono", denunció.
Cea ha aseverado al respecto que "ella lo que quería era morirse en casa, lo repetía en cada conversación". "Yo las tres veces que la vi repetía una y otra vez: 'Yo lo que quiero es que me dejen aquí, que me dejen estar tranquila, que me dejen en mi casa". "Me llama la atención también que en esa conversación ella decía que no sabía nada de ellos con una diferencia de más de dos años", ha destacado, a lo que ha añadido: "En dos años, Urbagestión en ningún momento, decía Maricarmen, se había puesto en contacto con ella para darle ningún tipo de solución y ningún tipo de comunicación de salir por algún sitio". "Nada, cero, y ella insistía en que quería que le dieran una opción", ha apostillado.
Durante todo este tiempo, Maricarmen ha estado arropada por el Sindicato de Inquilinas. "Les reivindica siempre, todo el tiempo, no solo en lo que era el proceso y la lucha que ella tenía, sino también durante el verano. Nosotros, que hablábamos con ellos también, hemos seguido un poquito su caso a través del sindicato y sé que en verano se acercaban a ella, si necesitaba algo se lo llevaban a casa y salían con ella a dar un paseo, porque otra de las cosas que ella decía es que ya no era independiente", ha concluido.