Triple crimen
El Supremo confirma 36 años de cárcel para el asesino de los tres ancianos de Morata de Tajuña
Los detalles El alto tribunal rechaza el recurso de Dilawar Hussein y descarta aplicar la atenuante de confesión, al considerar que reconoció los asesinatos 35 días después, cuando ya estaba señalado como sospechoso por la Guardia Civil.
Imagen de archivo del paquistaní Dilawar Hussein F.C. acusado del asesinato de tres hermanos en Morata de Tajuña Resumen IA supervisado
El Tribunal Supremo ha confirmado la condena de 36 años de prisión para Dilawar Hussein por el asesinato de tres ancianos en Morata de Tajuña, Madrid. La Sala de lo Penal ratifica la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Hussein había recurrido por quebrantamiento de forma y vulneración de derechos, solicitando atenuantes por confesión. Sin embargo, el Supremo rechazó sus argumentos, destacando que confesó 35 días después del crimen. Los magistrados califican los hechos de "execrables", subrayando la "violencia exorbitante" y "extraordinaria agresividad" empleadas, así como el incendio de los cuerpos.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a 36 años de prisión para Dilawar Hussein, el ciudadano pakistaní que el 17 de diciembre de 2023 asesinó en Morata de Tajuña (Madrid) a tres ancianos a los que debía dinero. La Sala de lo Penal ratifica así la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Madrid y posteriormente confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
El condenado había recurrido ambas resoluciones por quebrantamiento de forma, vulneración de la tutela judicial efectiva e infracción de ley. También solicitaba que se le aplicara la atenuante de confesión recogida en el artículo 21.4 del Código Penal, al haberse entregado a la Guardia Civil en Arganda del Rey y haber reconocido los crímenes. Sin embargo, el Supremo ha rechazado sus argumentos, en línea con la petición de la Fiscalía. La Sala destaca que el acusado confesó en una comisaría "35 días después del triple crimen", cuando los investigadores ya le habían "señalado" como sospechoso.
Dilawar Hussein mató a los tres ancianos propinándoles fuertes golpes en la cabeza y la cara con un objeto contundente que nunca llegó a encontrarse. Los tres fallecieron a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico. Dos días después, el condenado regresó al lugar de los asesinatos y prendió fuego a los cuerpos.
En su resolución, el Alto Tribunal califica los hechos de "realmente execrables" tanto por las circunstancias en las que se produjeron como por la forma en que se ejecutaron. Los magistrados subrayan que el acusado empleó una "violencia exorbitante" y una "extraordinaria agresividad" contra tres personas de avanzada edad, una brutalidad que no terminó con sus muertes.
El Supremo considera especialmente relevante que regresara dos días después para incendiar los cuerpos, un comportamiento que, según recoge la sentencia, añade "un plus en la perversidad del crimen". La resolución insiste en la intensidad de los golpes y en la crueldad empleada contra las tres víctimas, cuyos traumatismos craneoencefálicos evidencian la violencia con la que fueron asesinadas.