Gran peligro
¿Qué es un incendio de sexta generación? El fuego de riesgo extremo capaz de crear sus propias condiciones meteorológicas
Los detalles Estas llamas son capaces de provocar tormentas de fuego y resultan tan impredecibles en cuanto a su avance que su extinción y control es casi imposible.

Resumen IA supervisado
El incendio en la Bisbal d'Empordà, Girona, ha devastado más de 2.300 hectáreas, involucrando a medio millar de efectivos y confinando a 12.000 vecinos. Este es el primer incendio de sexta generación de 2026, un tipo de megaincendio que preocupa a España. Estos incendios, exacerbados por altas temperaturas y sequías, pueden modificar condiciones meteorológicas, generar tormentas de fuego y complicar la extinción. A diferencia de los incendios de primera a quinta generación, los de sexta son extremos y crean sus propias condiciones climáticas, como el que ocurrió en Girona y otros lugares de España y California en 2025.
* Resumen supervisado por periodistas.
Ya van más de 2.300 hectáreas las que han arrasado las llamas. Las que ha quemado el fuego de la Bisbal de'Empordà, en Girona. Las que tienen trabajando a medio millar de efectivos y mantienen confinados a unos 12.000 vecinos. Confinados, viendo el avance del primer incendio de sexta generación de 2026. De un tipo de catástrofe que tiene en vilo a la provincia catalana y a España ante lo que puede estar por llegar este verano.
¿Y qué es un incendio de sexta generación? ¿Qué es y qué hace tan peligroso a eso que también se puede llamar megaincendio? Lo primero es ver qué es lo que los causa. Qué es lo que hace que las llamas sean lo que terminan siendo. Unas que no solo tienen que ver con las altas temperaturas sino también con las lluvias.
Con la ausencia de lluvias. Con una serie de motivos que hacen que estos incendios de sexta generación puedan incluso modificar las condiciones meteorológicas de la zona.
Son unas llamas que pueden incluso derivar en tormentas de fuego. Que son tan impredecibles que la labor de extinción es casi imposible. Que exceden a la capacidad de control.
Porque son capaces de alterar la dinámica de las capas altas de la atmósfera y de generar vientos que pueden ser muy complicadas de modelar.
Para que un incendio llegue a ser de sexta generación tiene que ser no solo extremo sino capaz de crear sus propias condiciones meteorológicas. Estar fuera de control, hacer casi imposible unas labores de extinción mientras queman bosques estresados por la sequía y con mucho calor.
Es el último estadio para las llamas. El primero, los considerados incendios de primera generación, son fuegos que como resultado de tener un paisaje continuo pueden propagarse ilimitadamente. De ahí se pasa al segundo, cuando el paisaje en cuestión se carga de vegetación y se incrementa la velocidad de propagación. En cuanto al tercero, a todo lo demás se suma la velocidad y la intensidad de las llamas. En el cuarto, además del bosque, hay afectación urbana y hay civiles en riesgo. En el quinto se suma la simultaneidad, con varias llamas continuas, veloces e intensas.
De ahí se llega a la sexta generación. A unas llamas capaces de afectar a nivel meteorológico y que son fenómenos como el que se está produciendo en Girona y como los que se produjeron en no pocos puntos de España en 2025. Fuera de nuestras fronteras, así fue también el incendio en California de 2025.