Los padres de niños víctimas de acoso escolar racista denuncian no se trata de un conflicto más entre niños, sino que a día de hoy existe dentro de las aulas.

La hija de Catalina Mikue fue víctima de ese bullying y cuenta el calvario que vivió su hija: "La llamaron negra y ella no sabía si era negra o no, entonces empezó a llorar, vino a casa llorando y la tuve que sentar para decirle 'hija mía eres negra, mamá es negra'".

Pedro María asegura que no pudo llevar a su hija al colegio más cercano porque las familias de los otros niños se negaban. En el centro en el que está ahora dice que también la discriminan e incluso le pegan: "Hay veces que no quiere ir a la escuela, lo que no puede ser es que hoy uno, mañana dos, después tres, bueno y encima tendrá la culpa mi hija".

Según los profesionales, sufrir racismo en el colegio puede marcar al niño toda la vida, sobre todo si es antes de los 5 años. "Ante el más mínimo signo hay que estar atento, observar ese signo y si se ve que puede ir a mayores pues ya necesitamos la colaboración de un experto para ver cómo se puede tratar", señala Íñigo Estaun, psicólogo infantil.

Éste asegura que muchos de los prejuicios que tienen los niños se heredan: "Los niños son auténticas esponjas de los adultos, evidentemente de los padres mucho".

Páginas dirigidas a niños proponen cada día referentes, independientemente de su origen, que ayuden a formar una identidad positiva. Y piden que también se incluyan en las aulas porque no dejan de ser el reflejo de la sociedad.