Hace 40 años
El misterioso caso del niño de Somosierra: desapareció hace 40 años en un accidente de un camión lleno de ácido sulfúrico
Los detalles En el año 1986, bajando el puerto de Somosierra, un camión cisterna cargado con 24 toneladas de ácido sulfúrico volcó en la carretera. Dentro iba un matrimonio con su hijo de 10 años, pero solo se encontraron los cuerpos de los padres. Del niño nunca más se supo.

Resumen IA supervisado
Hace 40 años, Juan Pedro Martínez Gómez, conocido como 'el Niño de Somosierra', desapareció misteriosamente tras un accidente en el que viajaba con sus padres en un camión cisterna cargado de ácido sulfúrico. El accidente dejó como saldo los cuerpos sin vida de sus padres, pero sin rastro del niño. Se especuló con la presencia de una furgoneta sospechosa y teorías de secuestro o narcotráfico, pero ninguna ha sido confirmada. A pesar de los años, la Guardia Civil y su tío no han cesado en su búsqueda. Un detalle crucial surgió después: el camión transportaba heroína, lo que intensificó las teorías, pero el destino del niño sigue siendo un enigma.
* Resumen supervisado por periodistas.
Hace 40 años de la desaparición de Juan Pedro Martínez Gómez, más conocido como el niño de Somosierra. Tenía 10 años cuando desapareció en el año 1986 y todavía su caso es todo un misterio. Viajaba con sus padres en un camión cargado de ácido sulfúrico que volcó en la carretera. Tras el accidente, solo se encontraron los cuerpos sin vida de sus padres, pero ni rastro del pequeño.
Se especuló con que una furgoneta sospechosa habría parado para socorrerles. Se habló, incluso, de un posible secuestro y hasta de una trama de narcotráfico. Pero solo son hipótesis que siguen sin ser confirmadas 40 años después del accidente, del último día que se vio al niño de Somosierra. Pese a ello, ni la Guardia Civil ni su tío han parado de buscarle.
Un accidente y una desaparición
El 24 de junio de 1986, un matrimonio, formado por Carmen y Andrés, iba acompañado de su hijo de 10 años en un camión cisterna. Arrancaron a las 19:00 horas desde Los Cánovas, Murcia, y su destino era Bilbao. Hasta allí tenían que llevar una mercancía de 24 toneladas de ácido sulfúrico.
En medio del camino, pararon para desayunar en un mesón de Aragón. El camarero aseguró que no vio nada raro en la familia. Continuaron su camino. Es más, el tacómetro del vehículo registró que en 23 minutos hicieron 12 paradas, la última de 20 segundos.
A partir de ahí, el camión de grandes dimensiones bajó por el puerto de Somosierra a 110 km/h, atravesando unas curvas muy cerradas. De hecho, circulaban 50km/h por encima de lo permitido. A esa velocidad, se vieron obligados a pasar por el medio de dos coches y fue entonces cuando el camión cisterna volcó.
Según la investigación, los frenos no estaban manipulados. En el interior solo se encuentra el cadáver de dos personas adultas, ni rastro del niño de 10 años.
En la carretera, quedó un amasijo de hierros que antes era el camión, junto a goma quemada. Todo destruido por ácido. Parte del producto cayó sobre el cuerpo del padre y, por ello, en un primer momento se manejó la hipótesis de que el pequeño podría haberse desintegrado por la acción del ácido sulfúrico. Pero esta teoría se descartó.
Muchas teorías, pero ninguna probada
Tiempo después, salió a la luz un detalle clave: la cisterna del vehículo transportaba heroína. En ese momento, las teorías sobre el caso se dispararon. "Esa es una práctica habitual en esa ruta: hacer 'transportes anómalos' y coger a alguien de rehén hasta que la entrega se cumple", explicó el tío del niño de Somosierra.
Este mismo hombre inició una investigación paralela a la desarrollada por la Guardia Civil. "Fui andando de Madrid hasta Burgos buscando por las cunetas, por si alguien había cogido al niño del accidente y se le habría muerto y lo había tirado a la cuneta", ha explicado el tío.
Una búsqueda que le ha llevado toda su vida, y ahora, 40 años después, continúa sin respuestas. Nadie sabe lo que realmente ocurrió en esa carretera y con el niño de Somosierra.