Zonas devastadas que siguen inundadas, coches atrapados, oficinas con todo el material inservible, locales destrozados y vecinos que intentan sacar el barro de sus casas.

Así están en Los Alcázares, Murcia, donde efectivos de la UME sacan con mangueras el agua que todavía queda dentro de un garaje en el que el agua llegó prácticamente hasta el techo. Además, 133 personas siguen desalojadas, una de ellas explica su situación: "El agua se ha llevado media casa".

Ya se ha puesto en marcha una oficina para damnificados desde la que se reparte material de limpieza y un cuestionario para valorar las pérdidas, el alcalde habla ya de mas de 100 millones de euros de perdidas.

Y mientras continúa la búsqueda de un hombre holandés desaparecido que se cayó a una acequia y fue arrastrado por la corriente, temen que el agua lo haya arrastrado durante kilómetros. "El canal llega a desembocar a Guardamar y al Segura y se ha ampliado el área de búsqueda", explica la jefa del operativo.

Orihuela es otra de las zonas más afectadas, a la entrada del pueblo se ven hileras de coches destrozados y en el casco urbano la situación no es mejor. Muchos vecinos lo han perdido todo y trabajan achicando el agua para intentar volver a sus casas.