La investigación, en marcha
Guardia Civil y CIAF interrogan al operario del centro de control por el accidente de tren en Toledo
Los detalles El Gobierno ha señalado desde el primer momento a un fallo humano como principal hipótesis del accidente que ya se ha cobrado más de 60 vidas en Urda.

Resumen IA supervisado
La Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) investigan el accidente entre dos trenes en la línea AVE Madrid-Sevilla, que ha dejado 64 víctimas mortales. El siniestro ocurrió cuando un AVE de Renfe chocó con un tren Iryo detenido, provocando el descarrilamiento de dos vagones. Fuentes gubernamentales indican que el accidente se debió a un fallo humano tras un problema en el sistema de frenado automático LZB. Renfe e Iryo han habilitado líneas telefónicas para atender a los afectados y han permitido cambios y anulaciones de billetes.
* Resumen supervisado por periodistas.
Agentes de la Guardia Civil y técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) interrogan al operario del centro de control que regulaba el tráfico de la línea del AVE Madrid-Sevilla en el momento en el que se produjo el accidente entre dos trenes que, por el momento, ha dejado 64 víctimas mortales.
Así lo han indicado fuentes próximas a la investigación, que han precisado que los especialistas de la Guardia Civil están auxiliando a los técnicos de la CIAF, encargados de las pesquisas para dilucidar las causas del trágico accidente. El siniestro ha tenido lugar poco antes de las nueve de esta mañana cuando un AVE de Renfe ha alcanzado por detrás a un Iryo que estaba parado a la altura del kilómetro 118 de esa vía.
El Gobierno apunta a un fallo humano
Los primeros indicios del accidente ferroviario entre Mora y Urda (Toledo) ocurrido poco antes de las 09:00 horas, en el que un AVE de Renfe ha alcanzado a un tren Iryo por detrás causando el descarrilamiento de dos vagones de este último, apuntan a un error humano.
Así lo han transmitido fuentes al más alto nivel del Gobierno a laSexta. Según han explicado, todo ocurrió después de que se diese la orden de paralizar la marcha de todos los trenes tras un fallo en el sistema, concretamente una avería en el sistema LZB, de frenado automático. Según expertos, cuando este sistema falla, el control pasa a modo manual y se toma el control desde la sala de coordinación de Atocha.
Al fallar este sistema, se tuvieron que parar ocho trenes por seguridad. Tras solucionarse la avería, se aprobó la reanudación de la marcha. Sin embargo, por motivos que se desconocen, el tren Iryo no pudo reanudarla.
Al notificar este problema, se activó el semáforo rojo para que ningún tren pudiese ir por dicha vía. Por motivos que se desconocen, un operario autorizó la marcha del AVE para que pudiese seguir circulando antes de tiempo, pese a la señal roja. Una situación que el Ejecutivo califica de fallo humano "incomprensible".
900101020 y 900001403, teléfonos de atención a los afectados
Renfe ha confirmado este miércoles que se ha producido un "accidente ferroviario" en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. La compañía ha habilitado ya cambios y anulaciones de billetes para los pasajeros que se vean afectados por el corte de la línea.
Además, han habilitado el teléfono 900101020 para asistir a los familiares de las personas que iban a bordo de estos trenes. "Rogamos que para cualquier otra gestión o petición de información se evite llamar a este número", piden desde Renfe.
Iryo también ha habilitado el teléfono 900001403 para los afectados por el accidente. "Ponemos a vuestra disposición este número para consultar información y recibir asistencia relacionada con el accidente. Seguiremos actualizando la información por nuestros canales oficiales", añade la compañía en el mensaje.