La víctima de la conocida como 'Manada de Sabadell', a quien varios hombres violaron en febrero de 2019 en una nave de la citada localidad barcelonesa, ha relatado este martes durante la primera jornada del juicio la brutalidad con que sus agresores se fueron turnando para violarla y cómo llegó a temer por su vida.

Según ha indicado ante el tribunal, todo comenzó en el bar en el que se encontraba. "Cada vez que mi amiga y yo pasábamos por al lado para ir al lavabo o para pedir en la barra nos decían comentarios machistas de 'guapa', 'qué culo' y comentarios así", ha explicado.

A la salida del bar, uno de ellos la abordó. "Un hombre se abalanzó sobre mí por detrás. Me puso contra la pared, a la fuerza, contra mi voluntad y me empezó a dar besos por el cuerpo. De forma violenta y brusca", ha recordado la joven, que, con la voz quebrada, ha detallado cómo este sujeto empezó a abusar de ella y la arrastró a la fuerza hacia la nave en la que tuvo lugar la violación múltiple.

"Yo iba todo el rato intentando buscar ayuda que me socorriera, porque al llevarme a la fuerza y ser un hombre más corpulento que yo y más fuerte no podía enfrentarme a él porque temía por mi vida", ha explicado. En la nave, según su relato, había seis hombres más, que empezaron a discutir entre ellos, mientras ella "estaba temblando, llorando". "Dije que me dejaran ir, que no diría nada", ha indicado.

A continuación, ha explicado que el hombre que la había llevado hasta allí la arrastró hacia una habitación. "Me tiró contra el sofá que había. Me violó. Me penetró vaginalmente y también me obligó a hacerle una felación", ha precisado la joven, en alusión al primero de sus agresores. Tras él, la violaron otros dos hombres. "Estaba llorando muchísimo, temblando muchísimo, suplicándoles que me dejaran, me agarró y me volvió a tumbar", ha contado, sobre el segundo.

"Cuando terminó salió, dejándome ahí, y a igual que el segundo entró un tercer individuo", ha apuntado. Este, al igual que los otros dos, la agredió secualmente. Después, uno de ellos la sacó de la habitación. "Les suplicaba que no me hicieran nada, yo temía por mi vida. Si ya habían sido capaces de todo eso no sabía si me iban a matar", ha relatado, muy afectada.

Una durísima declaración en la que la Fiscalía ha instado a la víctima a concretar exactamente a qué se refería "cuando la llevaba a la fuerza" y también le ha preguntado reiteradamente si pidió ayuda o si intentó escapar en algún momento, a lo que ella ha respondido que "no podía".

Por su parte, el abogado de la víctima, Jorge Albertini, ha defendido que "no hay mejor terapia que la de contar lo sucedido en un juicio y buscar Justicia". Este miércoles será el turno de los acusados, cuatro de los seis hombres que estaban allí presentes, de los cuales solo uno está acusado de violación.