Crisis de la vivienda
El drama de los universitarios para encontrar piso: de "habitaciones enanas" a trasteros por 400 euros
Los detalles laSexta habla con estudiantes de Madrid, Sevilla, Barcelona o Valencia que intentan alquilar un piso compartido o una simple habitación para tener donde vivir mientras asisten a sus clases en la universidad.

Resumen IA supervisado
Con septiembre a la vuelta de la esquina, los estudiantes universitarios enfrentan una creciente dificultad para encontrar alojamiento. La demanda supera la oferta y los precios son desorbitados, como en Sevilla, donde Emilio busca piso sin éxito y le piden más de 500 euros por compartir casa. En Barcelona, Patricia ha vivido en condiciones precarias pagando 400 euros por un trastero. En Valencia, el alquiler de una vivienda de cuatro habitaciones ha aumentado un 90% en cinco años, alcanzando los 1.700 euros. En Madrid, encontrar plaza en una residencia es complicado, obligando a estudiantes como Alex a vivir en las afueras y pasar horas en transporte público. Esta situación refleja la crisis de vivienda en España, afectando especialmente a los jóvenes.
* Resumen supervisado por periodistas.
Con septiembre a la vuelta de la esquina, no solo empieza la llamada 'vuelta al cole', también se recuperan las clases en las universidades. Son muchos los estudiantes universitarios que apuran el tiempo para encontrar un alojamiento para el curso. Pero la realidad es que cada vez cuesta más encontrar hasta una habitación. Se nota en el bolsillo y también en el nivel de paciencia, porque a estas alturas las opciones empiezan a escasear.
Ante esta situación, laSexta ha podido hablar con diferentes estudiantes que nos cuentan que la búsqueda de un lugar en el que vivir durante el curso universitario está siendo una auténtica odisea.
Porque, por ejemplo, en Sevilla quedan pocos días para que Emilio empiece la carrera universitaria. "Voy a estudiar turismo", nos cuenta, pero en su vida ya ha arrancado otra carrera: la de encontrar piso. Para ello, ha mirado en todos los portales inmobiliarios. También entre los anuncios que encuentra en la calle. "He venido a ver un piso y me han dejado plantado. Otra persona que, lo había visto en fotos y no necesitaba verlo en persona, se lo ha quedado", lamenta Emilio.
Y es que, los pisos literalmente vuelan y las habitaciones se están alquilando a precios desorbitados. A Emilio le han pedido "de 500 para arriba" por compartir casa.
La situación que nos explica Patricia es muy similar. Tiene 25 años, pero tras pasar por varios pisos de estudiantes en Barcelona, asegura que ya se ha encontrado de todo. Desde "habitaciones enanas", hasta lugares en los que no se puede vivir. "El segundo piso donde estuve era un trastero. Pagaba 400 euros por un trastero", denuncia.
Sin olvidar que eso de vivir solo es ya una quimera. "Entre el trabajo que tengo y mi madre puedo pagarme una habitación. Un piso, ni de coña".
En la mayoría de las ciudades hay mucha demanda y poca oferta con precios muy altos. Por ejemplo, en Valencia, una vivienda de cuatro habitaciones se alquila por unos 1.700 euros. "Hace unos cinco años se habría alquilado por 1.100 euros. Ha subido un 90% el precio del alquiler", explican desde una inmobiliaria valenciana.
Y si nos vamos a Madrid, allí no es fácil ni encontrar una plaza disponible en una residencia universitaria. "En enero empecé a mirar residencia para septiembre".
Para abaratar los precios a pagar, muchos estudiantes buscan pisos en barrios de las afueras, lo que implica pasar horas en el transporte público. Es el caso de Alex, que para llegar hasta la universidad, viaja "tres horas en metro entre ida y vuelta".
Esta es otra vertiente de la crisis de la vivienda en España, que afecta sobre todo a los más jóvenes. Porque la universidad ya les ha abierto las puertas y ahora solo necesitan poder encontrar las llaves de sus nuevas casas.