Tensión e incidentes violentos en varias protestas en Cataluña contra el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél, que este martes ingresaba en prisión después de que los Mossos le sacaran a primera hora de la mañana de la Universidad de Lleida, donde se había encerrado para no entrar en la cárcel. La Conselleria de Interior ha confirmado este miércoles que 18 personas han sido detenidas por los disturbios.

Además, 25 agentes policiales han resultado heridos, incluyendo Mossos d'Esquadra y efectivos de la Policía Local, mientras que el Servicio de Emergencias Médicas de la Generalitat tuvo que realizar 33 asistencias médicas, de las cuales 19 correspondían a agentes de Mossos.

Los incidentes más graves se han producido en Barcelona, Lleida, Girona y Vic. En esta última localidad barcelonesa, un grupo de unos 60 manifestantes ha asaltado la comisaría de los Mossos, según ha confirmado la policía catalana, que ha indicado que los intrusos han destrozado las cámaras de seguridad del edificio. Fueron desalojados, sin heridos, según el cuerpo policial.

Posteriormente, los Mossos han indicado que los actos vandálicos continuaban alrededor de la comisaría, con lanzamientos de piedras que han provocado destrozos en el edificio policial y cristales rotos. Allí, los disturbios se han saldado con 11 mossos lesionadas y cuatro detenidos.

En Barcelona capital, también se han vivido momentos de gran tensión en la manifestación multitudinaria que ha recorrido las calles del barrio de Gràçia, pidiendo la excarcelación del artista y defendiendo la libertad de expresión. La convocatoria comenzaba de forma pacífica a las 19:00 horas, en la plaça Lesseps, donde los manifestantes han permanecido casi una hora concentrados y rapeando, antes de comenzar a moverse.

Sin embargo, posteriormente algunos manifestantes que participaban en la marcha han lanzado objetos de todo tipo contra la línea de antidisturbios de los Mossos: latas, bengalas, botes de humo e incluso adoquines de una obra cercana, a la que han accedido tras arrancar la valla que la protegía.

También se ha destruido mobiliario urbano, han quemado medio centenar de contenedores y una veintena de motos y se han armado barricadas. Los Mossos, en respuesta, han respondido lanzando salvas y, posteriormente, pelotas de foam. En calle Mallorca, ha sido asaltada una oficina de una entidad bancaria.

Posteriormente, el cuerpo policial ha informado de que en la zona baja de Gran de Gràcia un grupo encapuchados estaban saqueando establecimientos comerciales, haciendo barricadas con contenedores y lanzando objetos contra la línea policial, pidiendo a la ciudadanía que no se acerque al lugar. Este miércoles, Interior ha cifrado en 40 los establecimientos destrozados y saqueados, mientras que una decena de agentes han resultado heridos.

 

En Lleida se han producido asimismo incidentes y ocho personas han sido detenidas: se han quemado contenedores y dos motos en el centro de la ciudad y se han desplegado las fuerzas de seguridad en las calles, donde han disparado foam para dispersar a los manifestantes violentos. La concentración comenzaba a las 19:00 horas con la lectura de un manifiesto, pero poco después comenzaban los primeros lanzamientos de huevos contra los agentes por parte de algunas personas concentradas.

En un momento dado, varias personas tiraron a un agente de la moto en la que circulaba y procedieron a quemarla, como se observa en este vídeo captado por las cámaras de laSexta.

Mientras, en Girona, dos vehículos policiales han resultado dañados. Allí, un grupo de personas con actitud violenta ha quemado varios contenedores y lanzado piedras y material pirotécnico contra la Policía en la zona de la Subdelegación del Gobierno. Además, ha ardido una entidad bancaria y han sido arrancadas varias señales de tráfico.