La Comunidad de Madrid se presenta a este segundo intento por promocionar a la fase 1 con datos más favorables que los de la semana anterior. Desde que el pasado jueves el Gobierno regional enviara (a última hora y con polémica por la dimisión de la directora general de Salud Pública) el informe para solicitar el cambio en la desescalada, Madrid registra un descenso en el número de nuevos casos, fallecimientos o incidencia acumulada, entre otros. No obstante, este progreso en la afectación del a epidemia puede no ser suficiente para que Sanidad dé su aprobado, ya que insisten en un plan eficaz de detección del virus que la Comunidad aún tiene que implantar.

Así, entre el jueves 7 y el 13 de mayo, Madrid registró 1.696 casos nuevos de COVID-19 confirmados por PCR, un 30% menos que los 2.408 de la semana anterior (la del 30 abril al 6 de mayo). También el número de nuevas hospitalizaciones han bajado un 30%: en la última semana, 825 personas ingresaron en hospitales, 356 menos que en los siete días anteriores.

El descenso en el número de casos rebaja la llamada tasa de incidencia acumulada, esto es, el número de casos por cada 100.000 habitantes, y que permite comparar de una forma más exacta unos territorios con otros. A 12 de mayo, la tasa de Madrid de los últimos 14 días es de 39,7, y una semana antes era un 63,48 casos por cada 100.000 habitantes. La tasa actual es todavía la cuarta más alta de todas las comunidades autónomas, por detrás de Castilla y León, Cataluña y Navarra, esta última ya en fase 1.

También existe un importante descenso (18%) en los ingresos en Unidades en Cuidados Intensivos (UCI): las UCI madrileñas registraron 90 pacientes nuevos afectados de coronavirus en la última semana. En la anterior, había sido 110. A pesar del descenso en nuevos ingresos, las UCI de Madrid siguen soportando una importante presión por culpa de la COVID-19, y a 13 de mayo aún tenían 405 ingresados.

Otra cifra que hemos seguido muy de cerca durante toda la crisis sanitaria, la de la fallecidos, también indica una buena tendencia: las 294 muertes de los últimos siete días son un 18% menos que las de la semana anterior. A pesar de esta mejora, esta cifra significa que todavía mueren en Madrid 42 personas al día con coronavirus.

Pero no todas los indicadores muestran una situación mejor, ya que el drama de las residencias de mayores de Madrid sigue vigente: las muertes en centros asistenciales (residencias), han aumentado en los últimos días de 82 a 114. En este caso, la comunidad incluye los casos confirmados por test como los fallecidos que presentaban síntomas. La Madrid acumula 4.491 muertes en residencias desde que comenzó la crisis sanitaria.

Las muertes en residencias sí han aumentado en la última semana

Y aun con estos dolorosos números, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sigue elogiando la labor Carlos Mur, exdirector de Coordinación Socio-Sanitaria, al que ha cesado este miércoles: para Ayuso, Mur "es una de las personas que más ha contribuido para frenar la crisis" en las residencias. La presidenta justifica este cambio como uno más dentro de la reorganización de la Consejería que está llevando a cabo.

Otro dato importante para valorar la incidencia de la epidemia es el número de reproducción básico instantáneo (Rt), el promedio de casos secundarios que cada sujeto infectado puede llegar a infectar en una etapa de tiempo. Este indicador varía mucho según el día de la semana y en la última semana ha cambiado: la cifra del 12 de mayo (0,70) es casi igual que la de siete días antes (0,71). El dato es 'bueno' siempre que sea inferior a 1, y en ese nivel Madrid ya se encuentra desde el 30 de marzo.

Falta un sistema de detección precoz

No conocemos apenas el detalle de la documentación entregada esta semana por la Comunidad de Madrid al ministerio de Sanidad para valorar su cambio de fase: tan solo se ha adelantado la incorporación de 685 profesionales de atención primaria y más de 430 técnicos para rastrear la cadena de contagios, dentro del nuevo plan de detección precoz. Tampoco se supo mucho de la información proporcionada la semana anterior, ni qué datos e indicadores concretos inclinaron la balanza para que Madrid se quedase en Fase 0.

Lo que sí mencionó el ministro Salvador Illa en la rueda de prensa del viernes, en las que se dio a conocer las primeras provincias que cambiaban de fase, es que Madrid no había "cumplido con los criterios" y que para hacerlo necesitaba tener "todo un sistema de detección precoz reforzando atención primaria para tener capacidad de todos aquellos casos".

Los criterios a los que hizo referencia Illa se dieron a conocer en un listado de indicadores tanto epidemiológicos como socioeconómicos o de movilidad que las comunidades tenían que entregar en sus respectivos informes para pasar de fase. Los datos que hemos recogido son solo algunos que mencionan esos indicadores, pero tampoco sabemos qué rango de fechas y qué datos concretos presentó la Comunidad. Tan solo esa mención a la falta de un sistema de detección temprana.

Ante esa petición, y en su segundo intento por pasar a la fase 1 de la desescalada, la Comunidad de Madrid ha aprobado un plan que incluye equipos de "rastreadores" para identificar los contactos más cercanos de las personas contagiadas y hacer un seguimiento diario, según un informe al que ha tenido acceso EFE.

Los equipos de vigilancia, según este mismo informe, estarán formados por epidemiólogos de Salud Pública, personal de enfermería con formación epidemiológica y profesionales del centro de Atención Primaria, entre otros. Y su función será identificar los contactos estrechos de las personas contagiadas con coronavirus, a los que se les recomendará aislamiento domiciliario durante 14 días, durante los cuales recibirán llamadas de control diario.

En este sentido, la presidenta de la Comunidad ha asegurado este jueves en el pleno de la Asamblea de Madrid que se ha "reforzado" la atención primaria, clave en este proceso de detección temprana, y que actualmente se realizan 15.000 pruebas PCR diarias. También, y en respuesta a una pregunta del socialista Ángel Gabilondo, Ayuso asegura que se han llevado a cabo nuevas contrataciones que han "triplicado" la asistencia primaria. La líder del PP madrileño ha indicado también que Madrid ha liberado "otras 734 camas y 177 ucis en esta semana".

El Gobierno no cree Madrid esté preparada para el cambio

El Gobierno exige para pasar a la fase 1 tener dos camas UCI por cada 10.000 habitantes y entre 37 y 40 camas para enfermos agudos por cada 10.000 habitantes, una ratio que ya se cumplía la semana pasada, según asegura la Consejería de Sanidad madrileña a laSexta.com.

El principal argumento a su favor que defendió la Comunidad para el cambio de fase en su primer intento fue el "descenso de un 84% en el número de personas hospitalizadas en planta y de un 64% en los ingresados en UCI" desde el pico de la crisis; unas cifras que ha repetido hoy en el Pleno el vicepresidente de la Comunidad y portavoz de Ciudadanos en la Asamblea regional, Ignacio Aguado. En su intervención, Aguado ha insistido en que "estamos preparados para cambiar de fase".

La Consejería de Sanidad destaca en el mencionado plan de detección la necesidad de "disponer de recursos humanos suficientes para la vigilancia epidemiológica, la identificación y contención precoz de fuentes de contagio y el diagnóstico y aislamiento de los casos". Para lo que prevé la contratación de más profesionales, un esfuerzo que desde el Ministerio no consideran suficiente. Según fuentes del Ejecutivo a laSexta, el Gobierno central considera que Madrid sigue sin estar preparada para cambiar de fase, ya que la propuesta de la comunidad "no deja de ser un compromiso".

El primer intento de cambio de fase de la Comunida vino acompañado de polémica por la dimisión de la directora general de Salud Pública, Yolanda Fuentes, por discrepancias con esta decisión. Un informe de esa dirección general, al que tuvo acceso La Sexta, desaconsejaba el cambio de fase, pero aun así el Gobierno regional decidir solicitar el cambio, lo que motivó la marcha de Fuentes.