Gastos a plazos
¿Comprar ahora y pagar después? El pago fraccionado conquista las compras en España
El contexto Sin embargo, desde ASUFIN advierten de que esa facilidad puede convertirse en un arma de doble filo: "El problema es que no te animas con una cosa, te animas con diez", alerta su presidenta, Patricia Suárez.

Resumen IA supervisado
El sistema de 'compra ahora y paga después' está ganando popularidad en España, permitiendo a los consumidores repartir el gasto de sus compras. Originalmente diseñado para facilitar adquisiciones de mayor importe, ahora se utiliza también para productos más baratos. Aunque algunos usuarios prefieren revisar las condiciones antes de usarlo, muchos valoran la posibilidad de gestionar mejor sus finanzas mensuales. Sin embargo, desde la Asociación de Usuarios Financieros (ASUFIN) advierten que esta facilidad puede llevar a un gasto desmedido, especialmente durante las rebajas, acumulando cuotas que pueden ser difíciles de manejar. Además, las plataformas especializadas, no los comercios, son quienes ahora ofrecen este servicio, cobrando una comisión a las tiendas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Comprar unas zapatillas, un móvil o incluso reservar las vacaciones sin desembolsar todo el dinero de golpe ya es una opción habitual. El sistema de 'compra ahora y paga después' gana cada vez más terreno en España y se ha convertido en una de las fórmulas de pago que más crece, especialmente entre quienes buscan repartir el gasto. "Vas pagando un poco ahora y un poco después", cuenta un joven.
Otros, sin embargo, prefieren fijarse antes en la letra pequeña: "Tendría que ver las condiciones, la verdad". Aunque este sistema nació para facilitar compras de mayor importe, cada vez se utiliza para productos más baratos. Hay quien recurrió a él por necesidad: "Me robaron el móvil y necesitaba otro al momento. Lo hice de esa forma porque no podía permitírmelo".
Pero ya no solo sirve para grandes desembolsos. "Ropa, zapatos… No podemos permitirnos pagarlo directamente", explica otra consumidora. Aun así, algunos ponen límites: "Para compras muy pequeñas no le veo sentido, pero para las gordas, sí".
La gran novedad es que ya no son los propios comercios quienes ofrecen el pago aplazado, sino plataformas especializadas que actúan como intermediarias. Estas empresas alcanzan acuerdos con las tiendas, adelantan el dinero de la compra y cobran una comisión al comercio.
"Ellos llegan a un acuerdo con el comercio. El comercio vende más, les paga la comisión y al consumidor, en principio, no le cuesta nada", explica Patricia Suárez, presidenta de la Asociación de Usuarios Financieros (ASUFIN).
En este contexto, muchos consumidores valoran que el sistema les permita repartir gastos y llegar mejor a final de mes. "Se ahorra más, yo creo", asegura una usuaria. Otra destaca que "no siempre tienes el dinero para pagarlo de golpe".
Sin embargo, desde ASUFIN advierten de que esa facilidad puede convertirse en un arma de doble filo: "El problema es que no te animas con una cosa, te animas con diez", alerta Patricia Suárez.
"El problema viene sobre todo en rebajas. Empiezas a tirar de este tipo de pagos, acumulas una serie de cuotas y terminas pagando 100 euros al mes", añade la experta.