Fiscal jefe de Anticorrupción
La victoria del fiscal Luzón: la sentencia del Supremo contra Ábalos, Koldo y Aldama le da la razón
El contexto El fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, defendió que tanto Ábalos como Koldo y Aldama formaban parte de una organización jerarquizada cuyo objetivo era cometer delitos.

Resumen IA supervisado
El Tribunal Supremo ha emitido una sentencia de más de 200 páginas contra José Luis Ábalos, Kodo García y Víctor de Aldama, confirmando las acusaciones de Anticorrupción sobre la existencia de una organización criminal. Según el fiscal jefe Alejandro Luzón, cada miembro tenía un rol específico: Ábalos como jefe, García como asistente y Aldama como elemento corruptor. La defensa de Ábalos, basada en la delegación de decisiones, no convenció al tribunal, que también desestimó el supuesto altruismo de sus acciones. La sentencia detalla beneficios recibidos por Aldama, como pagos mensuales de 10.000 euros, y menciona otras contraprestaciones como viviendas y empleos para allegados de Ábalos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Las más de 200 páginas de la sentencia del Tribunal Supremo contra José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama suscriben punto por punto lo que dijo Anticorrupción.
"Estas relaciones conformaron desde el principio una verdadera organización criminal. Una prueba de cargo abundantísima, en verdad demoledora", señalaba Alejandro Luzón, fiscal jefe Anticorrupción.
Una organización criminal en la que cada uno tenía su rol. "Tenemos a José Luis Ábalos, denominado jefe por unos y por otros. Koldo García, el asesor, más que asesor asistente, su sombra. Y finalmente a Víctor de Aldama, que sería el elemento corruptor", destacaba el fiscal.
Por tanto, para el Tribunal Supremo no ha colado la versión de Ábalos, según la cual delegaba todas las decisiones. "Yo no he estado nunca en la gestión de nadie. Siempre delegué con muchísima confianza. Siempre", defendía el exministro de Transportes.
Tampoco les ha convencido que en realidad les guiara un espíritu altruista. "Yo la verdad es que no dudaba a la hora de llamar a quien hiciera falta para resolver un problema", apuntaba Koldo García.
Consideran que adjudicar el contrato de Soluciones de Gestión tenía como objetivo beneficiar a Aldama. Un favor que él les devolvió con pagos recurrentes. En concreto, "10.000 euros todos los meses", según confesaba el comisionista, a pesar de que Ábalos lo considerase poca cosa. "Qué barato que soy", destacaba el exministro.
Contraprestaciones a las que se sumaron el piso de Jéssica o el alquiler del chalet para el exministro en la Línea de la Concepción. Además, también quedan probados los enchufes a Claudia Montes y a la expareja de Ábalos. Unas contrataciones en las que, según ellos, nunca influyeron.