El discurso de la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aiuzpurua, en el que ha asegurado que la "modélica transición convirtió de la noche a la mañana a fascistas en demócratas" ha provocado un ambiente muy bronco durante el debate de investidura de Pedro Sánchez en el Congreso.

Desde la bancada de Vox se han oído gritos de "asesinos" y "sinvergüenzas" cuando se ha referido a la "represión" del País Vasco. En el momento en el que la líder vasca se ha referido al rey Felipe VI, Pablo Casado ha pedido desde su escaño respeto para el jefe de Estado.

El discurso ha seguido avanzando y el ambiente se ha ido caldeando hasta el momento en el que la política ha mencionado a Otegi. "Podemos recordar la invitación de Otegi tras años injustos de prisión", ha sido la frase que ha desencadenado los insultos en el hemiciclo y se han podido escuchar gritos de "terroristas" y "sinvergüenzas". Desde la bancada de Vox también han gritado "¡seguís secuestrando!".

De hecho, cada vez que se pronunciaba la palabra Otegi alguien gritaba "terrorista". La tensión se ha caldeado hasta tal punto que Pablo Iglesias ha tenido que pedir calma mirando hacia su bancada.

Aiuzpurua ha respondido tirando de ironía ante la crispación de los diputados: "Ya veo que no han seguido el consejo de Baldoví de tomarse una tila". Un momento que ha desatado aplausos de su bancada y gritos por parte de otros partidos políticos: "Pide perdón, terrorista".

La animadversión hacia EH Bildu ha sido tal que incluso el popular Suárez Illana, miembro de la Mesa, ha permanecido de espaldas a Aiuzpurua. "Vosotros nos matabais a nosotros", le ha gritado Pablo Casado, mientras que el líder de extrema derecha Santiago Abascal, ha abandonado la cámara "para no seguir escuchándola". En medio del conflicto, Mertixell Batet, presidenta del Congreso, ha pedido respeto a la libertad de expresión.

El discurso de la portavoz ha continuado haciendo referencia a los "presos y presas vascas" y los gritos en el Congreso no han cesado: "Si quieren respetar la autodeterminación, democratizar el Estado, respetar la plurinacionalidad, repartir riqueza, estaremos de su lado. Pero si solo quieren hacer un lavado, estaremos en frente". "¡Acaba ya!", le han vuelto a gritar, a lo que Aizpurua ha vuelto a responder: "Más tila para los asientos de arriba".

"Ustedes y su gobierno son la última oportunidad del Estado para solucionar la cuestión vasca, catalana y gallega. Y lo decimos con serenidad. Ustedes son el último tren hacia la última estación", ha concluido la portavoz acompañada de gritos de "¡fuera! ¡fuera!".