La pandemia de coronavirus ha trastornado la enseñanza: las clases llevan suspendidas casi un mes en todos los niveles educativos y por el momento se desconoce si se reanudarán antes de que finalice el curso. Ante esta situación, el Consejo Escolar del Estado ha formulado una serie de propuestas de actuación que dirige al Ministerio de Educación y a las Comunidades Autónomas.

En el documento en que se recogen estas propuestas, el Consejo Escolar contempla dos escenarios: uno en el que "las clases presenciales puedan reanudarse en algún momento antes del final de curso" y otro en el que la evolución de la pandemia no lo permita.

En ambos casos, en tanto las actividades educativas se sigan realizando de forma no presencial, pide a las administraciones educativas que dispongan lo necesario para que esto no suponga el retraso de aquellos alumnos que no cuenten con los medios adecuados para llevarlas a cabo. "La brecha digital no puede ser la causa de una evaluación negativa", apunta.

El Consejo Escolar propone asimismo que, en cualquier caso, la evaluación final tenga en consideración la de los tres trimestres. No obstante, pide que una evaluación final negativa y la repetición del curso sean "recursos realmente extraordinarios". "Debe asegurarse que ningún estudiante pierda el curso por la situación creada por el coronavirus", agrega. El Consejo, en cambio, no se pronuncia a favor de un aprobado general, como ya se ha decretado en Italia.

"Debe asegurarse que ningún estudiante pierda el curso por la situación creada por el coronavirus"

En el caso de que la evolución de la pandemia no permita reanudar las clases presenciales hasta el comienzo del próximo curso, el Consejo propone que se pongan las medidas para que todo el alumnado pueda ser evaluado del tercer trimestre desde su lugar de residencia y que se adapten las medidas de finalización de cuarto de la ESO y segundo de Bachillerato para la obtención de los correspondientes títulos.

En cuanto a la EBAU, el Consejo Escolar indica que "estudiará de nuevo el 5 de mayo si es necesario hacer una nueva propuesta" e insta a las autoridades educativas a fijar "de manera urgente" la estructura concreta y los temarios de la prueba, "siguiendo criterios compartidos por todas las Comunidades Autónomas".

En cualquier caso, como propuestas generales, el Consejo sugiere que las pruebas extraordinarias, de ser imprescindibles, se realicen en septiembre, y rechaza que se prolonguen las clases y evaluaciones en julio. En este sentido, entiende el Consejo que tanto los profesores como los alumnos "ahora no están de vacaciones y la carga psicológica que han tenido que soportar también exige un tiempo normal de descanso".