En mayo de 2011 Esperanza Aguirre consiguió su mayoría absoluta más amplia en la Comunidad de Madrid doblando los resultados del PSOE. El problema es que también dobló el gasto electoral que le permitía la ley.

Así lo refleja un nuevo informe de la UCO: "La cantidad presupuestada para afrontar los gatos derivados de la campaña electoral (...) supera los seis millones de euros (6.200.000 euros), es decir, una cantidad que prácticamente duplica el límite de gastos electorales".

Se trata de tres millones de euros de dopaje electoral repartidos entre dinero y desvío de fondos públicos. Para realizar ese desvío, los populares usaron una vieja conocida de la justicia, Fundescam.

"Fundescam (...) vuelve a ser utilizada en el año 2011 para desviar fondos públicos otorgados a través de subvenciones concedidas por la Comunidad de Madrid, pero esta vez para sufragar gastos de funcionamiento del Partido", señala el informe de la UCO.

Más de 100.000 euros en subvenciones con los que se pagaron una cena de navidad del partido, un congreso del PP de Madrid, un acto de Nuevas Generaciones o encuestas electorales. Además, según el informe, el PP utilizó empresas tapadera para falsificar facturas. Una de ellas con un nombre muy adecuado, 'Paquí Pallá SL'.