Crisis migratoria
Marruecos aprovecha la crisis en Ceuta para cargar contra el Gobierno por la regularización o la nacionalidad de los saharauis
Los detalles Varios medios marroquíes ligados al Gobierno han cargado duramente contra España e incluso le han acusado de ser el responsable de la crisis en Ceuta por sus políticas de regularización.

Resumen IA supervisado
Desde la entrada masiva de 80.000 personas en Ceuta procedentes de Marruecos a finales de julio, Rabat ha criticado al Gobierno español por la regularización de migrantes y la nacionalidad de los saharauis. Marruecos ha exigido repetidamente el retorno de menores, pero España ha respondido que, según la Ley de Extranjería, los menores extranjeros no acompañados son un colectivo vulnerable y deben protegerse sus derechos. El ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, ha criticado a España por aceptar migrantes y ha cuestionado su política migratoria. Medios marroquíes acusan a España de haber sentado las bases de la crisis de Ceuta y critican su legislación sobre la nacionalidad saharaui.
* Resumen supervisado por periodistas.
Desde la entrada masiva en Ceuta de 80.000 personas procedentes de Marruecos entre el 30 y el 31 de julio, Rabat ha aprovechado para cargar contra el Gobierno por la regularización de migrantes o la nacionalidad de los saharauis.
Desde la llegada de miles de migrantes a la ciudad autónoma, Marruecos ha exigido a España una y otra vez el retorno de los menores. España ya respondió a la petición marroquí y recordó que, según la Ley de Extranjería, los menores extranjeros no acompañados son un colectivo especialmente vulnerable. Por ello, cualquier decisión sobre su futuro debe estar guiada por el interés superior del menor.
Así, pese a la reclamación de Rabat, España no puede proceder a una devolución inmediata y debe cumplir una serie de garantías legales destinadas a proteger sus derechos.
Esto le ha valido a Marruecos -y a sus medios afines- para criticar una vez más a España. El ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, ha sido el encargado de adoptar un perfil de confrontación política con España. En una entrevista telefónica con EFE, cargó duramente contra España por aceptar a los migrantes y pidió que devolvieran a los menores a su país de origen.
"Nosotros impedimos la salida de los inmigrantes, no solo de los marroquíes, sino también de otros, pero cuando llegan a España son aceptados y se regulariza su situación", afirmó.
"Lo que nos agota y nos causa problemas es que, cuando nosotros impedimos la entrada, ellos aceptan a los inmigrantes. Entonces, ¿por qué no los aceptamos también nosotros y nos convertimos en ángeles, como ellos quieren ser?", lamentó.
"Si España anuncia que está dispuesta a recibir a todos los inmigrantes, ¿por qué obligamos a la gente a saltar las vallas y a lanzarse al mar?", preguntó el ministro. "Si vais a recibirlos, ¿por qué los paramos nosotros?".
El diario L'Opinion, órgano de difusión del partido Istiqlal, partido que forma parte del ala más nacionalista de la coalición gubernamental marroquí, ha asegurado en un artículo que España intenta "endosar la responsabilidad [de la crisis] a Marruecos con evidente mala fe".
Por su parte, el portal digital Barlamane, cercano a los servicios de inteligencia marroquíes, asegura que España, "mediante sus propias decisiones legales y políticas, sentó las bases de la crisis de Ceuta que estalló este verano".
El portal menciona la regularización masiva, la flexibilización de los requisitos de residencia, el renovado énfasis en la ciudadanía saharaui y una sorprendente restricción de las deportaciones.
De esta manera, sostienen que "el contraste es alarmante". "El Estado español exige a Marruecos que frene el flujo migratorio, intercepte embarcaciones y readmita a ciertos extranjeros, pero al mismo tiempo, ha optado por ampliar los procedimientos de regularización dentro de sus fronteras sin negociaciones bilaterales previas conocidas", añaden.
Además, critican también la legislación que ha avanzado el Congreso español para la concesión de la nacionalidad a los saharauis nacidos bajo bandera española (hasta la salida efectiva de las tropas coloniales) en el Sáhara, así como a sus descendientes directos.