Se pronuncia en redes
Laura Borràs, tras su indulto parcial: "La pesadilla no acabará hasta que un tribunal diga que he sufrido una injusticia"
¿Qué ha dicho? "El Gobierno no me ahorra el encarcelamiento por iniciativa propia, sino atendiendo la solicitud del mismo tribunal que me juzgó y que en la sentencia que dictó consideró que la pena que me imponía era 'excesiva y desproporcionada'", ha señalado en redes sociales.

Resumen IA supervisado
La expresidenta del Parlament de Cataluña, Laura Borràs, ha expresado que, con su indulto parcial, se elimina la posibilidad de entrar en prisión, aunque la "pesadilla" continuará hasta que un tribunal reconozca que su proceso judicial es una "gran injusticia". El Consejo de Ministros ha decidido conmutar su pena de prisión de más de cuatro años por otra de dos años, manteniendo la multa e inhabilitación de 13 años para cargos electos. Borràs critica que el indulto no es por iniciativa del Gobierno, sino por recomendación del tribunal que la juzgó, el cual consideró la pena "excesiva y desproporcionada".
* Resumen supervisado por periodistas.
La expresidenta del Parlament de Cataluña Laura Borràs ha señalado que, con su indulto parcial, se disipa la posibilidad de entrar en prisión, aunque "la pesadilla no finalizará hasta que un tribunal determine" que el proceso judicial seguido en su causa "es una gran injusticia".
El Consejo de Ministros ha acordado conceder el indulto parcial a Borràs, por el que se le conmutará la pena de prisión de 4 años, 6 meses y 1 día que se le impuso por los delitos de prevaricación y falsedad documental cometidos cuando dirigía la Institució de les Lletres Catalanes, por otra de dos años.
Desde la red social X, Borràs ha destacado que el resto de la pena, multa e inhabilitación de 4 años y 1 día, se mantiene: "El Gobierno español ha decidido hoy que no iré a la cárcel pero, también, que mantiene la inhabilitación de 13 años para cualquier cargo electo". "No me ahorra el encarcelamiento por iniciativa propia, sino atendiendo la solicitud del mismo tribunal que me juzgó y que en la sentencia que dictó consideró que la pena que me imponía era 'excesiva y desproporcionada', que es una manera bastante singular de admitir que es una condena injusta", subraya.
Según Borràs, "hoy acaba la pesadilla de creer que me podía ver privada de libertad sin haber cometido nunca ningún delito. Pero la pesadilla no finalizará hasta que un tribunal determine que no solo la sentencia sino todo el proceso judicial que he sufrido es una gran injusticia, porque se ha basado en la permanente flagrante vulneración de mis derechos civiles, democráticos y políticos".