El juez del caso de las mascarillas no puede embargar a Luis Medina porque solo tiene 247 euros en una de sus cuentas.

Según un escrito al que ha accedido laSexta, el hijo del duque de Feria "solo tiene saldo positivo" en una de sus cuentas "por valor de 247,26 euros". Ya no dispone, continúa el escrito, "de los bonos" obtenidos por las comisiones de la adquisición de mascarillas.

Las otras dos cuentas tiene a su nombre se encuentran en números rojos. Una de ellas con saldo negativo de más de 6.000 euros y la otra con -19,23 euros.

Así las cosas, el magistrado solicita que se adopten nuevas medidas cautelares de carácter económico en un plazo de cinco días "para el aseguramiento de responsabilidades".

Luis Medina y Alberto Luceño fueron imputados por los delitos de estafa agravada, falsedad documental y blanqueo de capitales por el contrato para la venta de material sanitario a Madrid. Como medida preventiva, el juez Adolfo Carretero acordó el embargo de todos los bienes de ambos.

Sin embargo, el banco ha comunicado al juzgado que Medina ya no dispone de los dos bonos de 200.000 euros que tenían que embargarle.

En qué se gastaron el dinero de las comisiones

Según un escrito de Anticorrupción al que tuvo acceso esta cadena, Luis Medina y su amigo ganaron dinero rápido y con facilidad y de la misma forma lo gastaron.

Medina adquirió un yate modelo Eagle 44 junto a su hermano por el que pagaron 325.515 euros. Poco después lo lucían en la revista Hola. Lo llamaban "el barco de los sueños de los Medina". Bautizado como 'Feria' en referencia al título nobiliario de su padre, el barco está inscrito en Gibraltar.

Con el dinero sobrante, Luis Medina adquirió diferentes tipos de bonos por valor de 400.000 euros, que ahora el juzgado habría tratado de embargar sin éxito porque ya no están en el banco.

Mientras, su amigo y socio, destinaba 60.000 euros a unas mini vacaciones en Marbella a razón de 10.000 euros la noche. Después Luceño se compró hasta tres Rolex y 12 coches de alta gama. Ferraris, Lamborgini, BMW... que tenía que guardar en algún sitio. Por eso invirtió también en una vivienda y tres garajes en Pozuelo de Alarcón por valor de un millón de euros.

Comisiones por la adquisición de mascarillas

Era marzo de 2020 y España se paralizaba. Entraba en vigor el Estado de Alarma. Los sanitarios se veían desbordados, cientos de personas morían cada día. Mientras, dos grandes emprendedores hacían negocio con el ayuntamiento de Madrid para traer material sanitario de China. Mascarillas, guantes, test... en un momento en el que todos los países buscaban la forma de abastecerse.

Mascarillas, guantes y test de diagnóstico de COVID-19 que habrían costado al consistorio casi 12 millones de dólares, de los que inicialmente tres millones fueron a parar a Medina y hasta ocho millones a Luceño. Ambos se habrían llevado comisiones del 21% y del 49%, respectivamente, aunque posteriormente se devolvió una parte del material, razón por la que se redujeron finalmente las comisiones a seis millones de dólares (uno para Medina y algo más de cinco para Luceño).

Estafa "en el momento álgido de la pandemia"

El juez que investiga a los presuntos comisionistas destaca que esa supuesta estafa habría tenido lugar "en el momento álgido de la pandemia" y que se produjo cuando las cifras arrojaban "miles de fallecidos" diarios.

Así de contundente se ha mostrado Carretero en un auto en el que acepta la personación de PSOE y Podemos como acusación popular en la causa, que ha puesto en aprietos al alcalde José Luis Martínez-Almeida. De hecho, lo hace ya que "los delitos investigados no sólo afectan a los fondos públicos, sino que tienen un interés general y una enorme repercusión pública" puesto que se trata de un "asunto tan grave como fue la adquisición de material sanitario en el momento más álgido de la pandemia de COVID-19, con miles de fallecidos diarios".

El juez apunta que es necesario, por tanto, "determinar si esos fondos beneficiaron a determinadas personas particulares en perjuicio de la generalidad de los ciudadanos".

Por su parte, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha dicho este miércoles que si se acredita que ha habido una estafa en la compraventa de material sanitario , les va a "dar igual cuál es el saldo de la cuenta" de Luis Medina.

El regidor ha señalado que quiere "mandar un mensaje claro a los madrileños" y ha advertido de que si se acredita que ha habido una estafa al Ayuntamiento en la causa abierta contra los empresarios, el Ayuntamiento pondrá "todos los medios para recuperar hasta el último céntimo que se haya podido estafar" al Consistorio. "Ya lo demostramos en la ejecución del contrato", ha referido quien ha recordado que los guantes "no eran de la calidad que se había contratado" y les reclamó 4 millones de euros, que "tuvieron que devolver en apenas dos y tres días".

El alcalde ha explicado que el Ayuntamiento se personó como acusación particular "el mismo día" que se admitió a trámite la querella la pasada semana y ha subrayado que la Fiscalía "desde el primer momento" dijo que el Consistorio "era el perjudicado, que no había ninguna responsabilidad". Ha añadido que la funeraria municipal, que es una sociedad mercantil y, por tanto, tiene un consejo de administración que debe adoptar la decisión, se reunió este martes y también acordó personarse en el caso.