Líos inmobiliarios
El Gobierno de Ayuso admite ahora que el ático se compró para tener "un área de descanso y alojamiento ocasional para autoridades"
Los detalles El consejero Miguel Ángel García Martín ha acusado a la izquierda de buscar un "fantasma durante todo el verano para intentar tapar sus propias vergüenzas" por la "nefasta gestión de Ceuta".
Ayuso conversa con su consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel GarcíaResumen IA supervisado
El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso defiende la compra de un ático en Chamberí, aclarando que no sería su residencia oficial, ya que Ayuso "se paga su vivienda". Sin embargo, el consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, admitió que el inmueble estaba destinado a ser un "alojamiento ocasional para autoridades". La operación, que costó 6,3 millones de euros, ha sido criticada por la oposición, que acusa al gobierno regional de ocultar el verdadero uso del ático. García Martín ha respondido a las críticas, destacando que el carácter residencial del inmueble no impide su uso institucional. La oposición, liderada por el PSOE y Más Madrid, ha cuestionado la transparencia del proceso y la justificación del gasto.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso insiste en defender la compra del 'ático secreto' de Chamberí, afirmando que no tenía como destino ser una residencia oficial porque la presidenta madrileña "se paga su vivienda". Sin embargo, reconoce ahora que uno de los usos que se pretendía darle era el de "alojamiento ocasional para autoridades en visita oficial a la región o a las propias autoridades de la región".
Así lo ha afirmado este jueves el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, que ha sido el encargado de defender en la Asamblea de Madrid la operación inmobiliaria, que costó 6,3 millones de las arcas madrileñas.
Según el consejero, "la gran mentira de la izquierda" ha sido decir que el ático iba a utilizarse como residencia oficial de Ayuso. Para demostrarlo, ha presentado la memoria de necesidades, fechada el pasado 2 de julio, donde se indica que las "razones por las que se adquiere es para contar con un inmueble institucional".
Como consta en dicho documento, el ático, que tiene más de 400 metros cuadrados (de los que cerca de 200 corresponden a la terraza), contaba con "una zona destinada a lugar de trabajo, un área de descanso y alojamiento ocasional para autoridades en visita oficial a la región o a las propias autoridades de la región".
También justificaba su compra en que se debía disponer de "espacios accesorios o complementarios a las sedes institucionales en contextos de gestión de crisis que puedan prolongarse en el tiempo y requieran necesidades de estas características". García Martín se ha justificado así, a pesar de que el piso se puso a la venta poco después de conocerse su adquisición.
"¿Dónde está su fantasma? ¿Dónde está la residencia oficial que se iba a poner a la presidenta?", ha preguntado el consejero. Con respecto al hecho de que el ático fue adquirido como vivienda de uso residencial, y no de oficinas, García Martín ha argumentado que "el carácter residencial del inmueble no impide el destino de parte del mismo a despacho" porque "los inmuebles institucionales carecen de regulación específica".
Un "fantasma" de la izquierda
"La presidenta se paga su vivienda, no dispone de un servicio pagado por todos los españoles como el morador de la Moncloa. Y se paga sus vacaciones, no se tira un mes en una residencia oficial mientras Ceuta es invadida", ha lanzado.
En esta línea, ha cargado contra el PSOE y Más Madrid, que "han estado buscando un fantasma durante todo el verano para intentar tapar sus propias vergüenzas" por la "nefasta gestión de Ceuta".
"Por kilométrica que sea la sábana del fantasma, no van a conseguir disimular que se sientan en esos escaños para tapar el lodazal en el que se revuelca el sanchismo", ha criticado.
El consejero ha reprochado además que "todos los ministros sanchistas y comunistas viven en pisazos, palacetes y aticazos que suman más de 4.600 metros cuadrados con una valoración de mercado superior a los 75 millones de euros".
La diputada socialista, Mar Espinar, ha reprochado al consejero que no se enviase a los grupos o se publicase el expediente mostrado en el pleno, y le ha recordado que, aunque ahora "hablan de alojamiento ocasional", antes "decían que era para una oficina". "¿Me pueden explicar? ¿Creen que pueden tomarnos el pelo como han hecho hoy?", ha preguntado.