La firma del rey emérito figura en los estatutos de la sociedad panameña supuestamente utilizada para controlar el dinero donado por Arabia Saudí, Lucum Foundation, según el documento al que ha tenido acceso en exclusiva 'El Confidencial'. Hasta en tres páginas estaría su rúbrica y lo situarían como "primer beneficiario" de los fondos.

Ese documento también implicaría al rey Felipe VI, que aparecería como "segundo beneficiario" de la fortuna. Así, según añade el medio, este acuerdo privado con fecha de marzo de 2011 vincularía a Juan Carlos I en la gestión de la estructura 'offshore' que supuestamente le permitió ocultar 64,8 millones de Arabia Saudí.

Pero hay más, ya que este documento también revelaría que Lucum Foundation fue creada el 31 de julio de 2008 por el gestor financiero suizo Arturo Fasana y el abogado Dante Canónica. Con esto, y hasta 2011, Fasana se convirtió en el presidente de la mercantil, y Canonica, en el secretario del consejo. La dirección de la compañía quedó fijada en las oficinas de un despacho del país centroamericano especializado en el diseño de entramados opacos, según informa 'El Confidencial'.

Sin embargo, en marzo de 2011, el abogado suizo y Fasana formalizaron un acta para dejar constancia de quiénes eran los verdaderos beneficiarios de la sociedad. De esta forma, los nuevos estatutos dejaban sin efecto "cualquier régimen anterior" y admitían que el auténtico titular de la fundación y, por tanto, de los 64,8 millones ingresados en Ginebra por Arabia Saudí, era "S.M. Juan Carlos I, rey de España".

En su declaración ante el fiscal de Ginebra, y según recoge en exclusiva 'El Español', Fasana aseguró que no existe un "documento oficial" que demuestre que los 100 millones de dólares ingresados en la Fundación Lucum fueron un "regalo" a Juan Carlos I del rey de Arabia Saudí. Además, añadió de forma tajante que Juan Carlos l no había declarado ("que yo sepa", dijo ante el fiscal) los fondos de la fundación a las autoridades fiscales españolas.

El fiscal Bertossa considera, según figura en la declaración, que Fasana gestionó ese patrimonio "sin haber tomado todas las medidas necesarias para asegurar que los fondos fueran de origen legal" y sospecha que la cantidad ocultaba por el rey emérito pudo ser una retrocomisión pagada por el consorcio de empresas españolas que resultaron adjudicatarias del tren AVE entre Medina y La Meca.

Según ha podido confirmar laSexta, una parte de la causa que sigue el fiscal suizo Yves Bertossa ha llegado a la Fiscalía española. Fuentes jurídicas señalan que esa documentación se está traduciendo y se va a enviar al fiscal del Supremo, Juan Ignacio Campos, especializado en delitos económicos, que se ha hecho cargo de la investigación.

Por su parte, y según publica también 'El Español', el abogado Dante Canónica afirmó ante el fiscal que el rey emérito habría pedido que le crearan "una estructura" en Suiza para guardar una "importante donación" que iba a recibir del rey de Arabia Saudí. Canónica declaró que conoció a Juan Carlos I a finales de 2007, cuando se lo presentó Fasana "de forma amistosa". "Preguntó si existía la posibilidad de crear una estructura para recibir esta donación", declaró el abogado suizo sobre ese encuentro en el Palacio de la Zarzuela.

El fin de semana 'El País' también publicaba las declaraciones de Corinna Larsen ante la Fiscalía suiza en diciembre de 2018. Corinna señaló que la transferencia que le hizo el rey emérito en 2012 responde a un "regalo" que le hizo para asegurarle su futuro y el de sus hijos, a pesar de que entonces ya se conocía la importante fortuna de Corinna.

Además, la examiga de Juan Carlos I puntualiza en esas declaraciones que se trataba de "regalo" a modo de "gratitud y amor": "Era consciente de que había hecho mucho por él; tenía todavía la esperanza de poder recuperarme", aseguró ante el fiscal. Sin embargo, defendió que, en ningún caso, el rey trataba de deshacerse de ese dinero.