En el juicio
Jordi Pujol hijo defiende que la fortuna de la familia oculta en Andorra proviene de un "legado" de su abuelo: "El dinero fiscalmente opaco no deja rastro"
¿Qué ha dicho? El hijo mayor del expresident ha explicado que su padre reunió a él y sus hermanos en 1980 para informarles de que su abuelo Florenci les había dejado unos fondos: "No hablaba de cantidades, ni de origen, ni de bancos".

Resumen IA supervisado
Jordi Pujol Ferrusola ha comparecido en la Audiencia Nacional en el juicio contra el clan Pujol por la fortuna oculta en Andorra. Ha defendido que los fondos procedían de un legado de su abuelo Florenci, quien en 1980 dejó una "deixa" para garantizar la seguridad económica familiar ante la incertidumbre política. Según Pujol Ferrusola, el dinero era fiscalmente opaco y no dejó rastro. También ha explicado que las facturas de sus empresas a compañías adjudicatarias de la Generalitat eran por servicios reales, proporcionando "información privilegiada" de oportunidades de negocio. Respecto a su padre, ha mencionado que conocía a constructores importantes en Cataluña.
* Resumen supervisado por periodistas.
Jordi Pujol Ferrusola ha comparecido este lunes en la Audiencia Nacional en el juicio contra el clan Pujol por la fortuna oculta en Andorra que tenía la familia, un interrogatorio en el que ha defendido que tales fondos procedían de una "deixa" (legado) que su abuelo Florenci les dejó tras su muerte, unos de los que le informó su padre en una reunión familiar en 1980.
El primogénito del expresident (al que la Audiencia Nacional ha decido eximir debido a su deterioro cognitivo) ha relatado que, cuando murió su abuelo en 1980, su padre le reunió junto con su madre y el resto de sus hermanos para contarles que Florenci les había dejado una "deixa" junto con una carta que explicaba que se la entregaba para garantizar la seguridad económica de la familia ante "la incertidumbre política" de la época.
"No hablaba de cantidades, ni de origen, ni de bancos, solo nos dijo que estuviésemos tranquilos, que él nos estaba protegiendo. Mi abuelo no confiaba en el país, ni en las actividades políticas y económicas que hacía mi padre. Era un hombre que venía de la República, de saber lo que es una guerra y le daba mucho miedo que la situación política de España no estuviese suficientemente estabilizada para que pudiésemos estar tranquilos", ha explicado durante el juicio.
Jordi Pujol hijo ha recalcado el "contexto" en el que falleció su abuelo para entender el motivo de que dejara ese legado: "Lo tendríamos que mirar con los ojos de ayer. Los dos abuelos tenían la obsesión de enseñarnos los caminos para poder salir de Cataluña e irnos a Francia".
Además, ha justificado que ese dinero no figuraba en ningún documento porque "el dinero fiscalmente opaco nunca deja rastro ni registro": "Lo podemos ver en varios casos que han ocurrido últimamente en España. La memoria es muy desmemorizada".
El primogénito de la familia ha explicado que cuando Joaquim Pujol, primo de su padre y exsecretario de Presidencia que se encargó de los fondos al inicio, le encomendó la gestión de la "deixa", lo llamaron de la banca andorrana Reig para darle "instrucciones". Julià Reig, propietario de la entidad financiera, le explicó entonces en qué consistía el legado, le entregó 110 millones de pesetas en dólares americanos y unos títulos "de deuda pública española o de Estados o de grandes empresas multinacionales", por unos 390 millones de pesetas.
La facturación de sus empresas
Por otro lado, Pujol Ferrusola ha afirmado que las facturas que sus empresas realizaron a diversas compañías que fueron adjudicatarias de la Generalitat, fundamentalmente Copisa, Isolux y EMTE, sí eran por servicios reales, algo contrario a lo que piensa la acusación.
El investigado ha defendido que fueron servicios reales, en la mayoría de los casos para suministrar "información privilegiada" de oportunidades de negocio que obtenía por sus contactos. En concreto, el fiscal le ha preguntado si tenía conocimiento de que esas empresas habían sido adjudicatarias de contratos públicos en Cataluña, a lo que Jordi Pujol Ferrusola se ha limitado a decir: "Supongo".
Y sobre si su padre conocía al dueño de Copisa, que era uno de los constructores importantes en Cataluña, ha comentado: "Pudiera ser que en algún acto o algo así, pero no me consta". "Mi padre, como presidente, conocía a los constructores y a todo el mundo", ha abundado.
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