SIGUE EN FORMA TRAS SU REPENTINA DIMISIÓN

Esperanza Aguirre cumple un año en 'segunda' línea de la política

Un año después de su dimisión como presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre no solo sigue en primera línea de la política, sino que todavía genera las filias y fobias de antaño. Sin abandonar su "verso suelto" sigue polemizando sobre todo y con todos, siendo especialmente incómoda para Rajoy.

Esperanza Aguirre durante su intervención

Un año después de su dimisión como presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre no solo sigue en primera línea de la política, sino que todavía genera la expectación, las filias y las fobias de antaño. Son muchos los que la sitúan en las quinielas del PP a la alcaldía de Madrid en 2015, algo que ella insiste en negar siempre de forma tibia.

Casi nadie de entre sus compañeros o rivales considera que Aguirre permanezca en segunda fila, hasta el punto de que algunos de los que le son más afines señalan que, si llegado el momento desde Génova se le pidiera regresar como gancho electoral, no dudaría en hacerlo.

Aguirre no ha desaparecido de las portadas desde que en noviembre, semanas después de su dimisión, anticipase que seguiría al frente del PP de Madrid porque "la bicefalia tiene muchos adeptos".

Bien para proteger a Ignacio González o para aprovechar la portavocía de su partido sin el desgaste de la gestión, Aguirre lleva un año en el que ha hecho gala más que nunca de su condición de "verso suelto". Esperanza Aguirre dice lo que piensa alto y claro, polemizando sobre todo y con todos: la creación de un fiscal Anticorrupción en el PP de Madrid, celebración de primarias o la gestión del caso Madrid Arena por parte de la alcaldesa Ana Botella.

Más incómoda si cabe ha sido para Mariano Rajoy, bien por sus peticiones de mayor contundencia contra la corrupción o por su opinión sobre la entrevista en la que el expresidente José María Aznar criticaba al Gobierno. Ha dejado frases para el recuerdo y ha provocado escozores a más de un compañero de partido.

La expresidenta madrileña sigue en forma un año después de su sorprendente renuncia. Nadie es tajante sobre su futuro político, por lo que habrá que esperar para conocer cuál será su siguiente paso.