Drama humanitario
Una crisis que todavía no se da por cerrada: Ceuta, aún conmocionada tras una noche de "razonable tranquilidad"
¿Qué está pasando? Los ceutíes siguen con la imagen de miles y miles de migrantes cruzando de forma desesperada El Tarajal. Cerca del 96% ya está de vuelta a Marruecos mientras se instalan las barreras de contención para evitar que algo así suceda de nuevo.

Resumen IA supervisado
Ceuta sigue conmocionada tras la reciente crisis migratoria, con miles de migrantes cruzando desesperadamente El Tarajal. Aunque la situación ha mejorado tras una noche de "razonable tranquilidad", la crisis no se considera resuelta. Hace 48 horas, cerca de 50.000 personas cruzaron irregularmente a Ceuta, de las cuales más de 48.000 ya han regresado a Marruecos, según Exteriores. Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, afirmó que quienes entran ilegalmente no tienen opción de regularización y son devueltos rápidamente. Las autoridades han comenzado a instalar barreras de contención, una medida que el Gobierno espera evite futuras crisis humanitarias.
* Resumen supervisado por periodistas.
Ceuta sigue despertando todavía conmocionada. Con la imagen de miles y miles de migrantes cruzando de forma desesperada El Tarajal. Con una secuencia que aunque están cada vez más atrás en el tiempo sigue estando en la retina de los ceutíes tras una noche de, según Interior, "razonable tranquilidad". La crisis, eso sí, no se da por cerrada.
No se da por zanjada a pesar de que nada tiene que ver lo que hay con lo que había hace tan solo 48 horas. Cuando cerca de 50.000 personas, según Exteriores, cruzaron de manera irregular a Ceuta.
De todas ellas, más de 48.000 habrían vuelto ya a Marruecos. Supone el 96% de las personas que llegaron a España a nado apenas 48 horas después del comienzo de la crisis.
"Quien incumple la ley no tiene respaldo de las autoridades españolas. Quienes hayan entrado de manera irregular no tienen opción de regularización y en menos de 24 horas ya han retornado al origen", ha expuesto Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior.
Desde la madrugada, las autoridades están ya instalando las barreras de contención de las que Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, habló en su comparecencia en Ceuta. Son un sistema neumático y una línea de boyas que amplifican el espigón del Tarajal.
Una medida algo improvisada que Sánchez justificaba así: "Para que se vea desde el punto de vista administrativo que existe una barrera de contención y, por tanto, se pueden producir y desarrollar repatriaciones en frontera".
Obstáculo este en el que confía el Ejecutivo para evitar nuevas crisis humanitarias. Para evitar que, como ha sucedido, al menos 86 personas hayan perdido la vida en su intento de lograr una vida mejor.