20 de octubre de 2021. Hoy se cumplen 10 años del fin de la violencia de ETA. Un aniversario marcado por el discurso de Arnaldo Otegi para disculparse con las víctimas y reconocer "el dolor y el sufrimiento padecido".

Precisamente, fue el entonces líder de Batasuna el que comunicó al entonces presidente de los socialistas en Euskadi, Jesús Eguiguren, la intención de entregar las armas. Tras esta conversación, este lo puso en conocimiento de José Luis Rodríguez Zapatero y así empezaron las conversaciones entre el Estado y la banda terrorista. Un arduo camino que culminó con el fin de la violencia.

En octubre de 2011 tres representantes de la banda informaron del fin de la actividad armada a través de un comunicado en vídeo: "Es tiempo de mirar al futuro con esperanza, es tiempo también de actuar con responsabilidad y valentía. Por todo ello, ETA ha decidido el cese definitivo de su actividad armada". Lo hicieron tras cometer más de 3.000 atentados y dejando 864 muertes y más de 7.000 víctimas en el camino.

Seis años después de declarar el cese definitivo de la actividad terrorista, con una carta fechada el 16 de abril de 2018 la banda anunció su disolución como organización a través de un comunicado escrito. En la misiva, en la que anunciaban que habían acabado con todas sus "estructuras", transmitieron su decisión de "dar por terminado un ciclo histórico y sus funciones".

"Esta última decisión la adoptamos para favorecer una nueva fase histórica. ETA surgió de este pueblo y ahora se disuelve en él. El resto es construir un proceso como pueblo que tenga como ejes la acumulación de fuerzas, la activación popular y los acuerdos entre diferentes, tanto para abordar las consecuencias del conflicto como para abordar su raíz política e histórica", añadían antes de indicar que "materializar el derecho a decidir para lograr el reconocimiento nacional era clave".

Uno de los dirigentes actuales que vivió este proceso fue el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. En una entrevista en 'TVE' ha recordado que "como vasco y trabajador de la Audiencia Nacional" llevó "causas contra ETA" y el fin del 20-O "fue lo que todos esperábamos, cuando se hizo palmario el triunfo de la democracia".

Precisamente, Marlaska también se ha pronunciado sobre la declaración que hizo Otegi el pasado lunes. El titular de Interior valora "las manifestaciones que reconocen el dolor de las víctimas" porque "es un avance", pero cree que todavía "hay que dar muchos pasos más". Asimismo, ha informado de que en estos diez años han sido detenidas 241 personas y se han localizado 35 zulos, más de 360 armas y 6.000 detonadores.

Por su parte, Teodoro García Egea, secretario general del PP, cree que "hay que dejar de lado a quienes no rechazan la violencia y romper con ellos". Por ello, dice, "los pactos del PSOE con Bildu le deberían hacer reflexionar a Pedro Sánchez". Mientras que la vicepresidenta Yolanda Díaz ha recordado en el Congreso que "ha ganado la democracia a la violencia" y ha hablado de "orgullo de país". En la misma línea se ha pronunciado Joan Baldoví, que cree también "que algunos siguen instalados en el pasado".

Sánchez niega la liberación de presos de ETA a cambio del apoyo a los PGE

Pedro Sánchez ha dado un "no rotundo" a la liberación de los 200 presos de ETA a cambio de que EH Bildu vote a favor de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Lo ha hecho en la sesión de control al Gobierno después de que Pablo Casado le preguntara por las últimas declaraciones de Arnaldo Otegi.

Y es que, el líder de la autodenominada izquierda abertzale ha puesto sobre la mesa esta posibilidad. "Tenemos 200 presos. Y tienen que salir de la cárcel. Y si para eso hay que votar los Presupuestos, los votaremos sin ningún problema. Así de alto y claro os lo decimos", ha dicho en un coloquio.

Si bien, el presidente del Gobierno ha querido dejar claro en el Hemiciclo que esto no ocurrirá. "Es un no rotundo. No hemos utilizado el terrorismo cuando existía ETA y no lo vamos a hacer ahora", ha señalado de manera vehemente en una de sus primeras intervenciones. Por su parte, María Jesús Montero ha asegurado que solo hablan "de números, al igual que con todas las fuerzas políticas sin excepción".