Cumbre y negocios
Trump confiesa que espía a Xi y el cambio de nombre de Marco Rubio: las otras locuras del viaje a China del republicano
¿Qué ha dicho? "Os hacemos un montón de cosas de las que no sabéis nada. Vosotros nos hacéis cosas a nosotros de las que, probablemente, sí sabemos", ha dicho Trump mostrando, una vez más, su sentimiento de superioridad total.

Resumen IA supervisado
Donald Trump ha regresado a Estados Unidos tras su visita a China, donde se reunió con Xi Jinping. Aunque el viaje estuvo lleno de ceremonias, no se lograron soluciones sobre Irán. En Washington, Trump sorprendió al admitir que ambos países se espían mutuamente, afirmando que Estados Unidos también realiza operaciones desconocidas para China. Además, Marco Rubio, quien acompañó a Trump, fue noticia cuando China alteró la grafía de su apellido para sortear las sanciones que le prohibían la entrada por sus críticas sobre derechos humanos. Esta táctica permitió a Rubio participar en el encuentro sin levantar sanciones directamente.
* Resumen supervisado por periodistas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya está de vuelta en casa tras su viaje de negocios a China y para ver a su 'nuevo amigo' Xi Jinping. Una visita que ha dado para mucha pompa, pero de la que salen sin soluciones para Irán; eso sí, ha dado para mostrar más de una de las locuras de Trump.
En Washington, un periodista le ha lanzado una pregunta clave: quería saber si los dos mandatarios han dialogado sobre los ciberataques que se producen entre China y Estados Unidos. Sorprendentemente, Trump lo ha confirmado. Ha lanzado un escueto "sí", para luego ir más allá. Asegura que le ha reconocido a Xi que le espía.
Donald Trump, como presidente de EEUU, le ha confesado al presidente de China que le está espiando. Lo ha expresado y se ha quedado como si nada. Hasta ha presumido de operaciones estadounidenses que, según dice, China ni siquiera conoce. "Me preguntaron qué pasaba con el hecho de que China espiara en Estados Unidos. Dije que, bueno, es algo común, porque nosotros también los espiamos sin piedad", ha confesado Trump sacando pecho.
Es más, ha asegurado que le dijo directamente a Xi Jinping: "Os hacemos un montón de cosas de las que no sabéis nada. Vosotros nos hacéis cosas a nosotros de las que, probablemente, sí sabemos", dice mostrando, una vez más, su sentimiento de superioridad total. "Pero nosotros también hacemos mucho. Es un arma de doble filo".
Y esta no es la única 'locura' o excentricidad que podemos sacar del viaje de Trump a China. Marco Rubio también se ha convertido en protagonista. No solo porque ha acompañado al presidente en la visita, sino porque China le ha cambiado el nombre.
El secretario de Estado de EEUU tiene prohibido entrar en China, pues acumula más de una sanción. Y es que, le negaron el ingreso después de criticar duramente a Pekín, por su historial en materia de derechos humanos, durante su época como senador por el estado de Florida, durante 14 años. "Las sanciones van dirigidas a las palabras y acciones del señor Rubio cuando era senador estadounidense en relación con China", explicó en marzo el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian.
Pero el encuentro era importante, y más para Trump su compañía, por lo que China ha tirado de ingenio y ha hecho un cambio en su nombre. Concretamente, en la grafía de su apellido.
Tal y como ha publicado 'The Guardian', poco antes de que jurase el cargo de secretario de Estado, el Gobierno de China y sus medios de comunicación empezaron a escribir "Marco Rubio" usando un carácter chino diferente para su apellido. Así, ya no coincidía con el nombre escrito en la lista negra de sanciones.
Lo suficiente como para que Rubio quede exento de las sanciones, sin que se las hayan tenido que retirar de forma directa.