Un régimen opresor
La historia de Ramtin, activista LGTBIQ+, torturado por el régimen iraní: "Me tiraban mierda en la cara o me meaban"
Los detalles Ramtin Zigorat, un activista LGTBIQ+, cuenta a laSexta que pese a las innumerables agresiones del régimen iraní, su lucha no cesó y participaba en reuniones clandestinas y acciones de calle.

Resumen IA supervisado
Ramtin Zigorat, un activista LGTBIQ+ iraní, sufrió agresiones bajo el régimen de Jamenei por levantar la bandera del colectivo. A los 17 años, fue brutalmente golpeado por su hermano y un amigo, perdiendo la memoria durante dos días. Pese a la represión, participó en reuniones clandestinas y acciones de calle, enfrentándose a la policía. Fue detenido, violado y torturado, sin poder denunciar por temor a ser asesinado. Su madre pagó 30.000 euros para liberarlo de la cárcel. Logró escapar de una condena a muerte y llegó a Europa, donde sigue luchando por su pueblo, aunque con secuelas físicas. Ramtin espera regresar a Irán sin esconderse.
* Resumen supervisado por periodistas.
Levantar la bandera LGTBIQ+ bajo el régimen de Jamenei le causó a Ramtin Zigorat innumerables agresiones. "Un día me pegaron tanto que perdí la memoria durante dos días", confiesa el activista LGTBIQ+. En ese momento tenía 17 años y fueron su hermano y un amigo quien le castigaron.
Pese a eso, su lucha no cesó y participaba en reuniones clandestinas y acciones de calle. Pero la policía era implacable con ellos. Como se puede ver en las imágenes que aparecen en el vídeo que acompaña esta noticia, el régimen iraní ejecutaba y castigaba a miembros del colectivo. En el caso de Ramtin, lo detuvieron, lo violaron y hasta lo torturaron.
"Me tiraban mierda en la cara o me meaban. Me decían que me iban a meter botellas, que iban a matar a su familia", cuenta a laSexta. Añade, además, que "cuando me violaron cuatro personas, no tenía dónde ir a denunciar porque si lo denuncias también te matan".
Tras meses en la cárcel, consiguió la libertad. "No me soltaron. Mi madre vendió sus terrenos y pagó 30.000 euros a unos hombres para que cambiaran mi nombre y me pudieran sacar de la cárcel", relata.
También pagando escapó de una condena a muerte en Irán y llegó a Europa. Aunque arrastra secuelas, como los dientes destrozados por las palizas, aquí se siente libre para seguir luchando por su pueblo.
"La gente dice en las manifestaciones: "Jamenei, maricón", y yo digo: el maricón soy yo, que llevo luchando toda la vida contra este régimen", señala Ramtin, quien espera poder volver a su país sin tener que esconderse.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.