Rusia intensifica su ofensiva en el este de Ucrania, donde finalmente no habrá durante la Pascua ortodoxa. Así lo ha denunciado el presidente Volodímir Zelenski, que ha lamentado el rechazo de Moscú a la propuesta de Naciones Unidas de un alto el fuego temporal durante esta fiesta religiosa, que se celebra el 24 de abril. "Esto demuestra muy bien cómo los dirigentes de este estado tratan realmente la fe cristiana, una de las fiestas más alegres e importantes", ha afirmado el líder ucraniano en su alocución nocturna.

Rusia ha rechazado así la propuesta del secretario general de la ONU, António Guterres, de declarar un alto el fuego humanitario de cuatro días durante la Pascua ortodoxa para sacar a los civiles de Mariúpol y llevar ayuda humanitaria a las zonas devastadas por la guerra. El papa se había sumado el miércoles a esta petición, a la que también se había adherido la Unión Europea (UE).

Por otro lado, Zelenski ha asegurado que Mariúpol resiste a la invasión de las tropas rusas - "a pesar de todo lo que dicen los invasores sobre ella"- después de que el Kremlin declarara este jueves la victoria sobre la ciudad portuaria, donde no obstante aún resiste la acería Azovstal, convertida en el último reducto de la resistencia y que las tropas rusas se han visto incapaces de conquistar.

En la planta metalúrgica permanecen cientos de militares ucranianos y un millar de civiles, incluyendo mujeres, niños y ancianos, según las autoridades del país, que acusan a Rusia de no permitir la apertura de un corredor humanitario para su evacuación. Vladímir Putin ha renunciado a tomar la infraestructura y optado en su lugar por bloquearla para que nadie pueda entrar ni salir.

Por su parte, el alcalde de Mariúpol, Vadym Boichenko, ha pedido la "evacuación total" de la devastada ciudad ucraniana, donde -ha indicado- permanecen unas 100.000 personas. En sus proximidades, las imágenes de satélite han localizado una fosa común con miles de cadáveres:

Por otra parte, el presidente Zelenski ha instado a los residentes de las regiones de Jersón y Zaporiyia a que estén "muy atentos" a la información que proporcionan sobre sí mismos a los invasores.

Precisamente en Jersón se han producido nuevos enfrentamientos entre las tropas ucranianas y rusas, según ha informado el Comando Operativo en el sur del país. "El enemigo continúa buscando formas de avanzar al oeste de las líneas defensivas ocupadas. Nuestras unidades fueron derrotadas por dos ataques del oponente en un intento por avanzar a la frontera administrada con la región de Mikolaiv. Durante la pelea, el oponente sufrió pérdidas y se retiró", ha indicado en su último informe en Facebook.

Además, han recalcado que el corredor humanitario previsto desde "las aldeas ocupadas" de la región de Jersón hasta la región de Dnipropetrovsk no ha funcionado. "Los ocupantes no siguieron los acuerdos, no detuvieron el bombardeo y detuvieron la columna de evacuación en el bloqueo", han agregado.

Más de 1.000 civiles muertos en Kiev

Zelenski cifra en 1.126 los civiles que han matado las tropas rusas en la región de Kiev desde que estalló la guerra hace ya 58 días. De ellos, al menos 40 eran menores. En una intervención ante el Parlamento de Portugal, el mandatario ha citado el ejemplo de Yahide, una localidad de la región de Chernígov donde los soldados rusos "llevaron a todos los ciudadanos al sótano de la escuela y los mantuvieron allí durante semanas".

"Es una pequeña escuela de pueblo, un pequeño sótano en el que murieron unas diez personas solo por asfixia. El niño más pequeño en el sótano tenía tres meses y el mayor tenía 93 años. En total, allí había unas 400 personas", ha explicado Zelenski, según recoge la agencia Ukrinform.

También ante el Parlamento portugués, el presidente ucraniano ha acusado a Rusia de "deportar" a más de 500.000 ciudadanos de Ucrania hacia regiones "remotas" del países euroasiático. "Los ocupantes rusos ya han sacado al menos a 500.000 de nuestros ciudadanos del territorio que han ocupado", ha aseverado. "Esto es deportación, esto es lo que hicieron los peores regímenes totalitarios del pasado", ha zanjado.