El coronavirus continúa mutando y ya son, al menos, cuatro las variantes que están circulando por diferentes zonas del mundo. Una situación que ha alertado a los epidemiólogos, ya que temen que esto pueda influir en la velocidad de contagio, la gravedad de los síntomas o la efectividad de las vacunas que se están suministrando ya.

Japón

Hace tan solo unos días conocimos que las autoridades japonesas detectaron una variante del virus que hasta ahora no se había registrado. Los pacientes infectados son dos hombres y dos mujeres, con edades comprendidas entre la adolescencia y la cuarentena, que dieron positivo en COVID-19 a su llegada al aeropuerto tokiota de Haneda el 2 de enero procedentes del Amazonas.

Según informaron desde el Ministerio de Salud y el Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas (NIID), los tres mostraron síntomas como dificultad para respirar, fiebre y dolor de garganta, todos ellos compatibles con el COVID-19.

Aunque la variante detectada "comparte similitudes con las cepas que son motivo de preocupación por su mayor infecciosidad" detectadas recientemente en el Reino Unido y Sudáfrica, este tipo en particular no parece haber sido identificado antes, según han explicado las autoridades sanitarias en un comunicado.

Precisamente, el mayor centro de investigación médica de Latinoamérica ha confirmado la identificación y circulación de una nueva cepa del coronavirus originaria en el estado del Amazonas. Se trata de la misma variante que llegó a Japón después de que los contagiados visitaran la región amazónica brasileña.

Estados Unidos

Un estudio de la Universidad de Ohio State también daba cuenta esta semana de nuevas variantes del virus detectadas por investigadores en dicho estado. Una de ellas muestra una mutación idéntica a la cepa extendida en Reino Unido, pero los científicos creen que ha surgido en EEUU.

La otra se ha vuelto dominante en Columbus, la capital del estado, y acumula tres mutaciones que hasta ahora no se habían observado juntas. Los investigadores creen que es probable que estas la hagan más infecciosa.

Reino Unido

El pasado 20 de diciembre se hizo pública la existencia de una nueva variante del COVID-19 en Reino Unido que llevó al Gobierno británico a declarar el confinamiento en Inglaterra y a los países europeos a cancelar todos los vuelos procedentes de dicho país.

A pesar de los esfuerzos por contenerla, esta nueva cepa saltó a varios países del territorio europeo. En España, por ejemplo, son varias las comunidades que ya han registrado casos de este nuevo tipo de COVID-19.

En un principio se temió por la posibilidad de que fuera más contagiosa y provocara una sintomatología más grave en los pacientes que se infectaran. Por el momento continúan las investigaciones, aunque ya se ha descartado que los síntomas sean más peligrosos. Lo que sí se ha confirmado es que se transmite con una mayor facilidad.

Respecto a la eficacia de la vacuna frente a esta variante, las autoridades sanitarias españolas han asegurado que las vacunas que se están administrando tendrán la misma efectividad.

Sudáfrica

En el mes de octubre se registró una nueva variante del coronavirus en Sudáfrica. El ministro de salud sudafricano, Zweli Mkhize, informó del hallazo y de que la segunda ola de contagios se estaba propagando con más rapidez.

Esta nueva cepa, al igual que ocurrió meses después con la británica, se fue expandiendo por diferentes países.